1. El amor después del Apocalipsis


    Fecha: 15/09/2017, Categorías: Incesto No Consentido Autor: Gabriel B, Fuente: CuentoRelatos

    ... boca, se estiró un poco, y me estampó un beso en los labios. Mi primer beso. El beso más rico de la vida. Se agachó de nuevo y siguió con su felación. Edu se sumó y la penetró por atrás. Lo hacía con suavidad, para que ella pueda chupar sin sobresaltos. Yo sentí ese calor explosivo que ya conocía. Aguanté lo que pude. Mi miembro estaba colorado e hinchado, lleno de la saliva de mi hermana. Le tiré varios chorros de leche en la cara, y también ensucié un poco su vestido de fiesta. Después me deleité viendo como copulaban entre ellos. Fuimos a su cuarto. Se desnudaron. Hicieron el sesenta y nueve. Él abajo y ella arriba, estimulaban sus sexos con tiernos lengüetazos. Ambos cuerpos parecían uno sólo, fundidos el uno con el otro. Yo me acerqué. Le di un beso en el culo a Laura, y luego lamí su ano, primero rozándola apenas, y después con mucha más intensidad, saboreándola. Cambiamos de posición, Laura le seguía chupando la verga a Edu, pero él dejó libre el sexo de mi hermana para que yo pueda penetrarla. Apunté mi lanza, y entré en ella, ...
    ... igual que lo había hecho con Isabel, pero esta vez no había violencia, ni posesión, sólo deseo y amor. Ella ayudó a mis movimientos pélvicos, moviéndose también. La sincronización era tan perfecta, que acabamos los dos casi al mismo tiempo. Ella gritó de placer, con la pija de Edu todavía en su boca, y llenó mi miembro de sus fluidos. E inmediatamente después yo saqué mi falo, y sin necesidad de más estímulos acabé sobre su clítoris. El amor después del apocalipsis era chico e inmenso al mismo tiempo. Nuestro universo era tan pequeño, que yo sólo conocía a una mujer, y se trataba de mi hermana. La amaba más que a la vida. Y a Edu también. Ellos me salvaron de la oscuridad. El tiempo pasaba lento, y sabíamos disfrutarlo. Fuimos tres por mucho tiempo, hasta que el ejército vino por nosotros para llevarnos a una comunidad que agrupaba a cientos de personas. Ahí todo era muy parecido al mundo que conocíamos antes del ataque terrorista: mucho trabajo, poco tiempo libre, personas maliciosas… era el infierno, pero al menos nos teníamos a nosotros. 
«12...4567»