1. Contratada para una Agencia de Viajes


    Fecha: 02/02/2018, Categorías: Dominación Infidelidad Autor: fernandete, Fuente: CuentoRelatos

    ... nada abajo (excepto cuando tenía el periodo) y me metía mano fácilmente cuando le apetecía. También me incitaba a que a ciertos clientes adinerados les mostrara un poco de mí, me hacía agacharme a levantar algo del piso, abrir mis piernas sutilmente o mostrarles mi escote. Esto por supuesto incrementó la compra de viajes jajajaja y su clientela masculina se multiplicó. Algunas de las muchas situaciones calientes que viví laborando ahí recuerdo que estando yo atendiendo a algún cliente el Sr Gustavo me llamaba por el comunicador y me daba la orden de enviar un facsímil urgente. Facsímil (fax para que me entiendan) era una palabra en clave que usaba para que entrara a su oficina, mi jefe ya me esperaba en el sillón del fondo con la vergota tiesa, yo me acercaba a él, me giraba para darle la espalda, me levantaba la falda y de un sentón me ensartaba toda su vara. Me follaba con mucha furia, me tomaba de la cintura y me hacía subir y bajar por su palo, solo es escuchaba como chocaban mis nalgas en su pelvis y yo me tapaba la boca para que no se me escaparan los gemidos. Eran 3 o 4 minutos a lo mucho, un rapidito pues había cliente esperando en recepción, eso me daba más morbo y hacía que me corriera en poco tiempo. Ya luego me limpiaba los jugos que escurrían por mis ingles y salía como si nada a continuar atendiendo al cliente. Por supuesto que muchos clientes se dieron cuenta y se ponían loquitos, me invitaban a salir, me dejaban sus números de teléfono, hasta me llevaban ...
    ... flores o regalitos, más nunca acepté sus propuestas. Otra de las memorables que recuerdo fue cuando estaba yo revisando unos mapas que contenían unas rutas turísticas, estaba apoyada con mis antebrazos sobre una mesa, anotando algunas cosas en un cuaderno. Sigilosamente el Sr Gustavo me sorprendió por detrás, me levantó la falda y empezó por amasar mis nalgas, luego metió 2 dedos en mi coñito, continuó taladrándome así en lo que él se fue excitando. Un rato después abrió la cremallera de su pantalón sacó su gran polla y de repente con un movimiento rápido intercambió sus dedos por su verga, me follaba de maravilla. En eso estábamos cuando de pronto que se abre la puerta de entrada de la agencia (el idiota de mi jefe no le puso el pasador) apareciendo en escena el mensajero. Se quedó paralizado con cara de bobo al ver como el dueño me tenía tendida bocabajo sobre la mesa, la falda arriba, el trasero al aire y él por detrás bombeándome con furia. -“¿Qué esperas huevón? ¡Cierra esa puerta y pasa ya!” -le gritó mi patrón al mensajero. El chico no supo bien qué hacer, al final se sentó en una silla para disfrutar del espectáculo. Nosotros seguíamos en lo nuestro cuando de repente escucho: -“Mira nada más a este muchacho, ya se la está pajeando jajaja creo que le gusta ver cómo te follo Claudia” -comentó el señor Gustavo. Era un adolescente de unos 22 años, delgado, tez blanca, pecoso y cabello castaño claro. Verlo tocarse me calentó aún más así que le pedí se acercara hasta donde yo ...