1. Contratada para una Agencia de Viajes


    Fecha: 02/02/2018, Categorías: Dominación Infidelidad Autor: fernandete, Fuente: CuentoRelatos

    ... estaba para comerle la pija. No se cómo le hizo el chico pero el chiste es que logró acomodar su pene a la altura de mi boca y me lo engullí. Lo tenía muy delgado y corto, casi como un dedo pulgar, no me importó, igual se lo mamé mientras mi empleador me embestía velozmente. Esa escena nos puso como motos a los tres pues nos comenzamos a correr, no recuerdo en qué orden, solo recuerdo la leche del muchacho dispararse en mi boca y la del jefazo inundándome la cuca con sus disparos, también yo me corrí como una poseída. Con toda esa actividad que tenía de lunes a sábado Antonio mi novio sospechaba que algo raro ocurría. Una vez fue por mí a la agencia como 20 minutos antes del cierre y al llegar se sentó al lado de mi escritorio esperando que terminara mis pendientes. El único sanitario que había en ese negocio estaba comunicado por una puerta de acceso a cada lado entre ambas secciones, una a la recepción y la otra a la oficina del dueño. En eso que suena el teléfono en mi escritorio, veo en la pantalla que era la extensión del patrón, contesto por el auricular (inteligentemente no usé el parlante) y me da instrucciones. Cuelgo como si nada, un par de minutos después me levanto y le digo a Antonio que voy al tocador, que no tardo. Entro al baño, me siento sobre la tapa del retrete y se abre la puerta del otro extremo, entra mi jefe con el cierre abajo y empuñando su vergota. Sin más me toma del cabello y me la hace engullir, me forzó a comerla toda, me costaba trabajo por sus ...
    ... dimensiones, me la hacía tragar entera y cuando pegaba al fondo de mi garganta le gustaba taparme la nariz y sujetarme del cuello para asfixiarme. Era una bestia ese tipo, me usaba como le venía en gana y jugaba a ponerme en situaciones extremadamente morbosas. Unos minutos más tarde se deslechó en mi boca y me hizo tomar su espeso líquido para luego dejarle bien limpia aquella polla. Luego me cepillé los dientes y salgo como si nada a la recepción donde continuaba Antonio. Unos días después de ese incidente al perturbado del dueño se le ocurrió mandar instalar cámaras de seguridad y desde el monitor en su escritorio miraba quien entraba y salía del negocio. Las corneadas en las narices de mi novio Antonio se repitieron un par de veces, solo que para ese entonces el patrón me hacía entrar a su oficina para que me montara en su pitón mientras los dos mirábamos por el monitor cómo Antonio me esperaba en la recepción. Les juro que tenía que morderme yo misma los labios para no gemir, era sumamente excitante esa sensación de estar haciendo algo prohibido y con el miedo de que pudiera entrar en cualquier momento. Confieso que yo misma llevé algunas situaciones demasiado lejos. A veces invitaba a Antonio a pasar la noche en mi casa luego de que pasaba por mí a la agencia. Nomás entrábamos a la sala lo tiraba al sillón para sentarme en su cara y hacerle comer mi coño recién follado por mi patrón, incluso con restos de semen. Él no decía nada, se dedicaba a seguir mis instrucciones, ...