1. Mi única vez en un sitio swinger


    Fecha: 15/09/2017, Categorías: Infidelidad Autor: TitaLaPutita, Fuente: SexoSinTabues

    ... llamaba Joel y quise vengar mis celos. —Hola, Joel, te juro que yo sí quiero. —le dije sin más preámbulo y contra las reglas le pregunté—: ¿Me das tu teléfono? me extendió rápidamente, y de manera muy discreta, una tarjeta, me acarició el pecho y me dio un beso en la mejilla. yo le acaricié el bulto que creció instantáneamente bajo la ropa. —Yo también. Por favor, háblame —susurró a mi oído, retirándose enseguida. “¿Acaso su esposa será muy celosa?”, me pregunté al verlo retirarse tan intempestivamente y me metí a un retrete donde leí la tarjeta que ostentaba el título de arquitecto y una dirección de un prestigioso despacho con el mismo apellido de Joel, seguido de la frase “e hijos”. Metí la tarjeta en mi bolso como si guardara un tesoro. Cuando salí al camerino, la güera y Joel se despedían de Eduardo, de Elvira y de José. Me esperé en la puerta a que se marcharan para evitar cualquier comentario delator. —Creímos que ya te habías ido…—me dijo José. —¿A que no sabes quién se acaba de ir? —dijo Elvira, no sé si buscando el enojo de Eduardo o el mío. —Sí, vi que la güera y Eduardo se despidieron de beso, pensé que se iría atrás de la nalgona… —“Se vendría”, serían las palabras adecuadas —precisó José y soltó una carcajada—. “Ya será en otra ocasión”, le dijo Eduardo a ella, ¡pero refiriéndose a ti!, porque impresionaste fuertemente al chico. ¿Sí habrá una próxima? —nos preguntó. —No lo sé —contestó Eduardo secamente. Las bromas siguieron en tanto terminamos de vestirnos. “Sí habrá próxima”, me decía a mí misma. Esa madrugada hicimos rechinar más la cama, yo pensando en Joel y, seguramente, Eduardo deseando a la nalgona. Abajo hubo un eco con el mismo rechinido de cama. Es probable que Elvira montaba a José creyendo estar sobre Eduardo y que José le mamaba las chiches imaginando a las mías. “¡Mámamelas mucho, mi amor, apriétaselas a la puta de Tita”, gritaba Elvira dándome una dedicatoria clara. —¡Puta tu madre! —grité y se escuchó la carcajada de José.
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