1. Las dos esposas de mi tío: Gabita y Rosita


    Fecha: 20/02/2018, Categorías: Incesto Confesiones Autor: brandonloredo, Fuente: CuentoRelatos

    ... mucha, la abstinencia la había convertido en una olla de presión, y yo la destape. Mi tía Rosa ensartada en mi cipote gemía y se retorcía de placer. Y así fundidos en uno solo, nuestros cuerpos se daban generosamente, mi verga entraba y salía duramente, su puchita se abría y se cerraba cuando se la sacaba, ella la pedía a gritos –¡no me la saques por favor! yo la torturaba con eso. Era mía ya. Ella se corría intensamente dando pequeños gritos de placer, dientes y uñas me torturaban, mordiendo y arañando mi piel, era una gata en celo. No sé cuántas veces se corrió ella, lo que si se es que mi espalda quedó hecha trizas, sin ninguna compasión se había prendido de mí, presa de los espasmos que sus sonoros orgasmos producían. Mi cuello y mis labios también habían sufrido el embate de una fiera en celo, pero seguíamos cogiendo. Mi verga exploto en su puchita de manera estrepitosa, saliendo chorros y chorros de leche caliente, la excitación había sido mucha, cuando se la saque escurrió abundantemente manchando su sabanas, ella sonrió. Y cogimos otra vez, y por fin vino la calma. -te saliste con la tuya sobrinito, asintió mi tía. -estuviste deliciosa tía, eres una belleza y muy caliente. -volveremos a vernos, pregunte yo, ansiosamente, y ella volvió a sonreír con ironía. Y me dijo; -no lo sé, tal vez. Y fueron muchas. -quien lo hubiera pensado que después de tanta cachetada, acabarías por cogerme, pero estuvo rico, la tienes muy gruesa y dura, me gusta. -vístete y vete que alguien puede venir. -una última preguntita, ¿quién te hablo de mí? -tu tía Gabita, ella me recomendó que si me sentí muy sola, te buscara a ti, y me conto lo que habían hecho a detalle, cosa que le agradezco mucho, la verdad sí. La tía Gabita, tan seductora y tan ardiente, la tía Rosa tan dulce y tan cachonda, las dos esposas de mi tío, y las dos fueron mías.
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