1. El final de mi matrimonio


    Fecha: 03/09/2017, Categorías: Sexo con Maduras Confesiones Autor: Sandra_lujuria, Fuente: CuentoRelatos

    ... de darme sentones en su verga para empezar a mover sólo la cadera, provocándome un placentero orgasmo, que grité descaradamente mientras mi hombre trataba de taparme la boca. -Te van a escuchar, Sandra. ¡Por favor! -Que me escuchen. No me importa. Que sepan que me estás cogiendo rico. Que soy tuya. Ensúciame, mi amor, déjame marcada con tu semen. Hazlo cariño. Lléname de tu leche- Le iba pidiendo sin dejar de moverme, hasta sentir mi vagina llena del tibio líquido de Jorge. Al día siguiente, me decidí a largarme de la casa de mi suegro. “Al diablo Roberto. Al diablo todo” pensaba mientras la cajera del banco me pedía una identificación para abrir una cuenta nueva con el cheque de mi suegro. Decidí no renunciar en la constructora, sería una locura quedarme sin trabajo a esas alturas y con un bebé en camino. “No. Lo mejor será arreglar mis papeles e irme a vivir con mi hermana”. Seguía pensando tratando de calmarme para firmar el contrato bancario. Pero estaba demasiado ansiosa por mi nueva determinación. Y cuando llegué a la oficina, media hora tarde, Angélica me preguntó qué me pasaba y me sinceré con ella. No tenía amigas y ella era lo más cercano a una amiga en ese momento. -Por dios, mujer ¿Y no piensas ir a la policía? -Ni loca. Me quitarían el dinero. Lo que quiero ahora es salirme de ese maldito lugar. Dejar a mi marido y divorciarme. Criaré a mi hijo yo sola. Angélica dudó un momento, como sopesando asuntos interiores en su mente y luego, con una amplia sonrisa, me ...
    ... dijo –Vente a vivir conmigo. Vivo con mi novio y tenemos una recámara extra. Puedes quedarte ahí hasta que nazca el bebé. Después ya veremos, Ricardo es algo especial con los niños, no le gustan. Pero seguro que para entonces ya tendremos una solución. -¿Hablas en serio?- Le pregunté al borde del llanto. -Claro que hablo en serio. Es más, le llamo ahora mismo a mi novio para avisarle que desde hoy eres nuestra nueva roomie. Angélica me convenció de no volver a poner un pie en la casa de mi suegro. –Con todo ese dinero puedes comprarte la ropa que necesites para venir a trabajar. Es más. Vete de una vez. Te alcanzo en el centro comercial para llevarte a la casa. A las ocho ¿Te parece bien? Yo le digo al jefe que te sentiste mal y tuviste que irte. Un par de días después, mi suegro fue a buscarme al trabajo. Iba en son de paz, según él –Solo quiero saber que estás bien- -Pues ya vio que sí, estoy mejor que nunca. Ahora váyase- Le respondí de manera tajante. Él bajó la cabeza y sacó algo de su bolsa. -¿Esto es tuyo?- Me preguntó señalando la prueba de embarazo que había robado de mi cajón en mi ausencia. Me quedé pasmada al ver expuestas a la luz de la mañana, las dos líneas rosas que anunciaban que sería madre. -¿Desde cuándo lo sabes, Sandra?- me preguntó mi suegro al ver que yo no respondía. -Desde hace dos meses. Entrégueme la prueba, por favor. Es mía. -¿Quién es el padre? ¿Roberto o yo? -Claro que tú, idiota. Y aunque nunca te dejaré verlo, tienes la obligación de mantenerlo- ...