1. Esclava y sumisa


    Fecha: 28/11/2018, Categorías: Confesiones Autor: ámbar coneja, Fuente: CuentoRelatos

    ... veces la hice comer en tanguita sentada en el piso por haver limpiado mal el baño. Ese día estábamos solas. En realidad todo lo hacía bien la muy santurrona. Una vez por haber roto sin querer una copa, me la llevé al baño y después de darle dos chupones en el cuello, le levanté la remera y le quemé una lola con mi cigarrillo. Me gustaba su sufrimiento, que me pida por favor que no le haga daño. También le corté el elástico de su tanga con una tijera. Hubo otra tarde como tantas, en las que veía a Mateo corretearla en medio de sus jueguitos de manos. Solo que esa tarde en especial, el mocoso logró dejarla en tetas. Yo los miraba desde la ventana del living, hasta que no pude sostener el juicio. Dejé al bebé en la cunita y enfilé al patio haciéndome la enojada para llevarlos a mi habitación, por si llegaban los más pequeños. Ahí les hablé buscando sinceridad respecto de los sentimientos entre ellos. ¡qué te pasa con ella hijo? Te la querés voltear, o te gustan estas tetitas preciosas?!, le preguntaba a Mateo manoseando a la pendeja, y bajándole la calcita hasta dejarla en tanga. ¡y a vos guachita, te calienta mi hijo? O querés esta pija durísima adentro tuyo?, sos una putita sucia, que querés coger, o te gusta realmente?!, le cuestionaba a Lurdes, habiéndole bajado hasta el bóxer a Mateo, y con su pija en la mano. ¡vamos chicos, quiero verlos tener relaciones, cógela Mateo, y vos dejate hacer todo chirusita!, les pedí sin descaro ni moral. Mateo no se atrevió a desobedecerme, ...
    ... y enseguida tomó a Lurdes de la cintura para sentarla en su falda, chuparle las tetas y colarle dedos en la argolla. Pero en un momento la pibita quiso escaparse. Yo entonces la arrodillé de una contra las piernas de mi hijo, le saqué la tanga y la obligué a chuparle bien la pija. No le permitía respirar siquiera. Manipulaba su cabeza a mi antojo, y si se retobaba la pellizcaba, le arrancaba el pelo o la amenazaba con meterle lo que encotrara en el culo. Enseguida, cuando casi vomitaba de tanto atragantarse con el pedazo de mi hijo la tiré en el suelo frío de una patada y perdí los estribos. ¡cogela Mateo, cogete a esta mierdita como se lo merece, embarazala por puta, hacele sangrar las tetas, metésela toda adentro, que así es como cogen estas roñosas, son re trolitas, y les gusta la pija todo el tiempo, no Lurdes?!, resonaban mis palabras en el techo alto del cuarto, mientras Mateo encima de ella le penetraba la conchita tapándole la boca. Se la estaba cogiendo tan rico que ni reparé que me pajeaba encima de la bombacha con el jean desprendido. Alcancé mi orgasmo cuando él se la sacó y comenzó a restregarse contra toda ella para que su verga le embadurne todo el cuerpito de semen. De todas formas no lo soporté. Apenas Mateo salió satisfecho le pedí que huela mi bombacha, y entonces con su respiración cerca de mi sexo y mis dedos como lanzas en mi clítoris aterricé a la realidad sin medir consecuencias. Lurdes se dio una ducha mientras yo pensaba que tal vez al salir del baño ...
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