1. Educando a las caseras (I)


    Fecha: 20/03/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Relatos, Fuente: CuentoRelatos

    ... más. Eres un pervertido y abusador.
    
    Después de esas palabras, agarró mi polla y se la metió en la boca. La introdujo entera, hasta posar sus labios en mis huevos, para sacarla acompañada de un hilo de babas. Comenzó a besarla, acariciarla, se la volvió a tragar y la lamió entera como si fuese una piruleta.
    
    Al minuto, Rubén ya estaba con los ojos en blanco, esa perra le estaba haciendo una de las mejores mamadas que ha recibido en su vida. Agarró su pelo y comenzó a controlar él el ritmo mientras escuchaba algunos gemidos de Marta. Como pudo, se las apañó para dirigir una mano a su entrepierna, estaba completamente mojada, chorreando. Marta decía unas cosas, pero luego su cuerpo demostraba otras, efectivamente se ponía muy cachonda con este trato.
    
    –Uff, uff. Aguanta, no la saques que me corro.
    
    No dejó tiempo a nada y una carga de semen, acabó en la garganta de Marta. Estaba a punto de quedarse sin respiración, completamente roja y los ojos llorosos. En cuanto Rubén sacó su polla limpia de cualquier rastro de semen que hubiese, vio que ella estaba tumbada en el suelo, tocándose y gimiendo a punto de correrse.
    
    –No, no, no, aquí me corro yo, tú de momento no. – Dijo Rubén agarrando ...
    ... su pelo y levantándola.
    
    –Pero, yo no he acabado.
    
    –Me da igual, ahora vete. Y como te toques en tu casa verás. Que me entero de todo.
    
    –¿Y el dinero?
    
    –Mañana te lo doy, antes de que vayas a la tienda, vienes a casa y te lo ganas de nuevo.
    
    –Eres un gilipollas, te odio.
    
    Salió del baño dirección al salón a coger su ropa, excepto las bragas que ya no estaban. –Las bragas se quedan aquí de recuerdo. –Dijo Rubén con ellas en la mano. En ningún momento hubo una queja por parte de ella, solo se puso la camiseta y pantalón y se dirigió a la puerta.
    
    –Antes de que te vayas, estate atenta al móvil porque cuando te escriba tendrás que contestarme. Harás lo que yo diga aunque no esté delante, y creo que te ha quedado claro que sabré cuando mientes o no.
    
    –Vale.
    
    –Y ni se te ocurra volver a pegarme. Mañana quiero que estés aquí dos horas antes de que entres a trabajar.
    
    –Vale, ¿algo más?
    
    –Sí, baja la tele.
    
    Al escuchar esto último, Marta con un bufido se dio media vuelta y abandonó la casa bajo las risas de Rubén.
    
    Continuará…
    
    Como siempre digo, espero que os haya gustado, ya sabéis que cualquier cosa que queráis comentar, podéis escribirme al correo
    
    [email protected]
    
    . 
«1...3456»