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El concesionario familiar. (6)
Fecha: 02/08/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: GUILLEOSC, Fuente: TodoRelatos
MADRE E HIJA - NEGOCIOS - MALA NOTICIA. (6). Me desperté al sentir un cuerpo que se acostaba a mi lado, mi putita-madreGraciela no quería dejar pasar el tiempo y besó mi cuello diciendo que ya eran pasadas las cinco y media de la tarde y no se aguantaba más. No le contesté, me levanté para ir al baño a hacer mis necesidades, no quería que nada me distrajera de lo que pensaba hacer. Me extrañó no verla aDiana, pero imaginé que había un acuerdo entre las dos. Salir del baño y ver a mi madre sobre las sábanas, desnuda, parando el culito y mirándome de costado en franca actitud de sensual espera hizo que toda mi libido y morbo se trasladara a mi verga que pareció reaccionar como si fuera una víbora a la que le pisaban la cola.“No me importa si me duele, pienso gritar a gusto,Diana ya sabe y no vendrá, eso porque quiero que me hagas la cola primero, ¿podrá ser?”, -preguntó poniendo cara de inocentona-. Ya la había“embocado” anteriormente y sabía que no le hacía ascos a una penetración un tanto apurada, pero el culo era otra cosa, de todos modos, todo lo anterior a la penetración sería con modos más“amorosos”, pero buscando que se desesperara por sentir mi verga en su interior. Coloqué un almohadón bajo su vientre me quedó el culo a disposición, primero de mi boca y eso, no por remanido, dejaba de encantarme. El“estiletazo” dado con la punta de la lengua fue un tanto inesperado porque ella esperaba otro tipo de penetración y sirvió para que gimiera y se aflojara ...
... completamente. Sólo me faltó masticarlo, aunque lo saboreé como quise escuchando los gemidos casi gritos que la almohada no podía disimular. Sería en base a saliva y dejé su orificio empapado, luego hice lo mismo con mi glande y apoyé la punta del ariete en el ano palpitante. “Hacele la cola a mami, hijo, lo estoy deseando con ganas”, -decía mi madre moviendo sus caderas y alzando la voz-. Yo trataba de mantenerme incólume y quería cumplir como un“señorito inglés”, pero la vista de su culo expectante y pedigüeño estaba a punto de hacer que se me saliera la cadena. No sé ni cómo me contuve, quizás porque el“culito de mami” y lo que significaba para mi fantasía y para mi placer tantas veces contenido, me llevaban a rendirle una especie de adoración. Como fuere, tampoco era cuestión de dejar pasar ese momento que sería sublime y el glande buscó la penetración de forma lenta, firme y segura. Se mantuvo en silencio golpeando la almohada con sus puños cuando el tronco ingresó hasta la mitad y la saqué porque me di cuenta que con la saliva no alcanzaba,“dejala ahí adentro, seguí hijo, seguí”, -decía apenas despegando la boca de la almohada-, pero yo iba por más lubricación y su concha anegada me recibió lubricando todo el tronco. La exclamación fue de puro placer, pero la sentí por duplicado, había alguien más allí, volteé la cabeza para verla a mi hermana que desnuda, apoyada en el marco de la puerta, tal como si fuera una costumbre, se estaba“matando a dedos”. El morbo fue tremendo y mis ...