1. La casa de la playa (parte 4)


    Fecha: 05/08/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos

    ... participar en este peculiar juego con mi novio y los chicos. La adrenalina y excitación que recorrían mi cuerpo me tenía completamente satisfecha con los resultados obtenidos hasta ese momento. El tiempo corría y sólo quedaba una cosa más...
    
    —¡Quítate la tanga! —ordenó ahora Pedro.
    
    Sonreí. Yo realmente deseaba que los penetrantes ojos negros de aquel chico escudriñaran cada rincón de mi cuerpo con deseo, con hambre, con ansias, con el derecho que tiene un verdadero hombre para poseer a la mujer que se le antoje. Sin embargo, tenía que respetar las reglas del juego.
    
    Estiré mi mano hacia la cabecera de la cama, para alcanzar una de las almohadas y utilizándola para cubrir mi torso, antes de soltar los nudos que sujetaban mi tanga a la cadera. Me erguí lentamente, en lo que mi prenda caía suavemente hasta mis pies; y con una pequeña patada la lancé hacía mi fotógrafo, mientras sonreía traviesamente.
    
    —¡Así mamita, así le gusta a papi! —exclamó nuevamente Pedro, casi babeando.
    
    Él comenzó a caminar alrededor de la cama, buscando conseguir la imagen más reveladora posible de mi cuerpo; mientras yo me esforzaba por llevarle el paso, tratando de cubrir mi torso con la almohada. Dejándome caer de rodillas, retozando sobre la cama; poniendo en mi rostro mis mejores gestos de niña traviesa y coqueta.
    
    —¡No seas mala! ¡Por favor suelta la almohada, mamita! —suplicó Pedro.
    
    —¡No, que no quiero que te descalifiquen! —respondí absurdamente, como si en tales ...
    ... circunstancias hubiera una especie de código de ética deportiva que cumplir.
    
    Mi respuesta fue sólo para divertirme increpando a Pedro, obligándolo a esperar al veredicto de mi novio en su calidad de juez. Aunque, realmente pensaba que no hubiese importado que me viera desnuda antes de tiempo; después de todo, era prácticamente imposible que el imbécil de Pablo pudiera encontrar alguna fórmula para ganar.
    
    —¡Se acabó el tiempo! —gritó mi novio detrás de la puerta, golpeándola fuertemente.
    
    El tiempo se había acabado y le pedí a Pedro que se volteara nuevamente para darme oportunidad de vestirme. Se que parecía ridículo, pero así es, las cosas más ridículas también pueden ser las más divertidas y excitantes.
    
    Nuevamente, a regañadientas, Pedro desvió la mirada dando me un poco de privacidad para volver a ‘vestirme’ rápidamente. Definitivamente, durante el turno de aquel hermoso chico, el morbo había alcanzado su punto más alto. ¡Como deseaba que fornicara conmigo en ese justo instante! Pero tendría que esperar un poco más para que eso sucediera, en lo que terminaba el turno de Pablo; unos pocos minutos que pensé que se me harían eternos.
    
    —¡Abran paso al ganador! —gritó Pedro entusiasmado, saliendo de la habitación, bromeando alegremente.
    
    —No comas ansias —aclaró mi novio, regresando la broma, con una nueva cerveza en su mano—, que yo soy el único que determinará quien gana y quien pierde.
    
    Yo reía divertida con la actitud de Pedro quien, a pesar del comentario de mi novio, ...
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