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La casa de la playa (parte 4)
Fecha: 05/08/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... sólo desaparecería cuando confesara mis travesuras con Pedro y Pablo durante la ausencia de mi novio. Pero eso podría esperar, éste era un momento sólo para disfrutar del intercambio de saliva, y algo más, con mi amado. —Tiene toda la razón, con una mujer tan hermosa y ‘fiel’ como su novia, ¿quién no sentaría cabeza? —comentó Pedro con sarcasmo sonriendo descaradamente. Sin que nuestros labios se despegaran, con el rabillo de mi ojo, observé con recelo como Pedro se tapaba la boca esforzándose por no soltar una carcajada debido a lo graciosa que debía resultarle la imagen frente a él. Sin poder contenerse, propinó un fuerte codazo a su siempre silencioso compinche. —Es verdad —asintió Pablo secamente a instancias de su amigo, sonriendo disimuladamente en absoluta complicidad. Siguiendo con mi jugueteo a dos bandas al entender las risas contenidas de los chicos, y aprovechando que mi rostro bloqueaba la visión de mi novio, levanté mi mano derecha en dirección hacia ellos para dedicar a ambos una obscena señal con mi dedo medio; como una especie de pequeña venganza por sus burlas. “¡Métanselo putos!”, pensé burlonamente en mi interior blandeando mi mano enérgicamente con enojo, en lo que ellos incrementaban sus risas. Una vez que nuestro largo beso fue consumado, regresé a mi sillón con el pretexto de volver a tomar mi bebida, y así dar oportunidad para que ‘mis hombres’ continuaran con su profunda conversación. Pasara lo que pasara éste sería el momento ...
... de la verdad, todo se decidiría en los siguientes minutos. —¿Y usted señorita, alguna vez participó en una orgía desenfrenada? —preguntó maliciosamente Pedro tomándonos totalmente desprevenidos. La nueva pregunta de Pedro desencadenó todo tipo de reacciones en nosotros; mi novio se fue de espaldas de risa sobre la tumbona, Pablo sufrió un repentino ataque de hipo, y yo casi me ahogo con mi bebida al regresar ésta por mi nariz. Había que reconocerle el empeño y determinación de Pedro, aún después de haber visto en primera fila la muestra de afecto entre mi novio y yo, parecía que nada lo haría desistir de sus pervertidas y fríamente calculadas intenciones. Era algo que se le debería de aplaudir. —Platícales preciosa —dijo mi novio entre risas, instándome responder a la indiscreta pregunta con alguna de las confesiones que yo le había hecho. Pedro había jugado su mejor carta y ésta era un ‘as’. Inteligentemente había intuido que mi novio debería estar enterado de algunas de mis aventuras pasadas, las cuales me serían difícil negar frente a él. Astutamente me había pasado el balón en la última jugada y ahora todo dependería de mí. Lo único bueno, es que ambos estábamos en el mismo equipo. —Bueno, ¿qué les gustaría saber? —pregunté pícaramente haciéndome la interesante, esperando que mi interrogador me diera pie a una respuesta más directa. —De lo que estamos hablando —enfatizó Pedro, entendiendo mi solicitud—, ¿cuándo fue la última vez que estuvo en una buena ...