1. El concesionario familiar. (8)


    Fecha: 30/08/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: GUILLEOSC, Fuente: TodoRelatos

    ... acercaban las dos al amplio sofá. Tampoco tardaron en sacarme toda la ropa y desnudarse ellas.
    
    Pronto estuvieron las dos prendidas con sus bocas a mi verga erecta, sus lenguas se entrechocaban cuando me lamían y besaban, me apoyé bien sobre el respaldo y fijé mi vista en el techo después de sentir una gran satisfacción cuando las vi intercambiando besos apasionados entre ellas. Sentía que una y otra boca chupaba y mamaba mi verga, pero no sabía discernir cual de ella era. Sus gemidos de placer me transportaron y me dejé ir notando como se afanaban por beberse la leche que expulsaba como geiser. Me limpiaron bien con sus bocas y, como no dejaron que me aflojara, me levanté para irnos a la habitación de mi madre.
    
    Allí fue una masacre quedaron destruidas y cansadas, pero no la llevé de arriba, también me costó levantarme para ir a bañarme. Madre e hija se soltaron, posiblemente para satisfacer a su hombre, amén de su propia calentura, ya que yo, en ese metiers, dejaba de ser hijo o hermano y se brindaron entre sí. La primera en gritar con el culo perforado fue mi madre, aunque su grito fue con sordina porqueDiana había tomado su cabeza y estrellado la boca materna en su entrepierna haciendo que enseguida se juntaran los gemidos.
    
    En esto hubo reciprocidad y les“calenté” el culo a las dos en base a chirlos cuando metía y sacaba mi pija de sus conductos estrechos, mi satisfacción fue doble pues aparte de verlas sumisas y entregadas pidiendo más, me prometieron una ...
    ... fidelidad que supe que cumplirían. El“premio” fue en conjunto, cuando no aguanté más, les regué las caras y me quedé mirando sus lamidas y besos, no sólo para limpiarse, sino para degustar mi simiente y brindarse entre sí. La ducha fue rápida, lo hice solo y me despedí de las dos recordándoles que deberían preparar el equipaje y que el lunes en el Estudio les daría el dinero y los pasajes para irse a Brasil.
    
    Al salir de la casa de mi madre faltaba poco para la medianoche y mi satisfacción me había llevado a recuperar toda la energía, las tres o cuatro horas que me faltaban, antes de viajar aChillar, las dormiría feliz. Al llegar a casa me la encontré aGimena durmiendo sobre el sofá del living, su posición fetal denunciaba una inmensa necesidad de cariño y denotaba una serenidad que no estaba acostumbrado a ver. Tenía puesto un pantaloncito de pijama con volados en color celeste y sobre el cuerpo vestía una camiseta mía que me quedaba chica y que antes me había pedido para usar porque no tenía otra ropa para dormir. Las luces estaban apagadas, pero la claridad de la luna filtrándose por el ventanal del balcón-terraza dejaba ver con bastante nitidez el interior de esa dependencia. La toqué en el hombro, le hablé suavemente y se despertó enseguida, sus ojos claros se fijaron en mí y me habló apurada:
    
    Quizás me lo pareció, pero creo que estuvo a punto de saltar sobre mí para besarme y si eso pasaba no sé cómo terminaría todo, en realidad me lo imaginaba, pero era mejor no apurar ...
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