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Vacaciones con mi hermana
Fecha: 03/10/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... sentamos en un par de camastros a un lado de la alberca y pedimos algo de beber, afortunadamente mi hermana ya bebía desde hacía un par de años, pues previsoramente nuestros padres nos habían enseñado a beber al ser consientes de que era mejor que bebiéramos con ellos a que lo hiciéramos a escondidas. Como el clima en el verano en aquella playa es muy caluroso el alcohol en nuestras bebidas ni se sintió por lo que de inmediato pedimos otra ronda. Había pocas personas en la zona de la alberca, todas parejas, la mayoría de edad mayor, similar a la edad de mis padres; por lo que me sentí tranquilo al ver que no habría chicos de nuestra edad que se pudieran fijar en la que era mi pareja. —¿Quieres nadar? —pregunté a mi hermana. —Prefiero tomar un poco el sol, ¿me pones crema? —Claro. Mi hermana se quitó su elegante bata exhibiendo ante los ojos de todo el que estuviera cerca su hermosa y perfecta anatomía. Si bien no estaba seguro de que ella fuera la chica más bella en el lugar si lo estaba de que era la más joven. Cómo disfruté poner bloqueador solar por todo su cuerpo. Me senté a un lado de ella, tomé el aplicador y lo presioné para disparar varios chorros de un viscoso líquido blanco que me hicieron pensar en otra sustancia que yo conocía bien. Tracé un par de líneas blancas en su espalda y una línea larga en cada una de sus piernas, desde su muslo hasta su tobillo. Utilizando ambas manos comencé por su cuello, distribuyendo despacio y suavemente el ...
... bloqueador por cada centímetro de su piel. Bajé por su espalda, deshaciendo el nudo de la parte superior de su traje de baño para hacerlo a un lado y poder aplicar la viscosa sustancia más eficientemente; bajando por los costados de su torso y llegar a tocar la parte exterior de sus senos. ¡Se sintieron tan esponjosos! —¿Así está bien? —pregunté para asegurarme de que ella estuviera de acuerdo con que yo la estuviera tocando de esa manera. —Sí, así cariño —respondió consintiendo mis caricias. La parte inferior de su traje de baño no representó ningún obstáculo, pues se trataba de un pequeño triángulo, aún más pequeño que los que iban por enfrente y dos hilos sujetos a su cadera. Descaradamente masajeé cada uno de sus redondos glúteos, haciendo círculos sobre ellos con la excusa de aplicar bloqueador, no resistiéndome a soltarle una nalgada al momento de pasar a sus piernas. —¡Ay! —exclamó ella al sentir como su glúteo vibraba. Mis manos se deslizaron por cada una de sus largas y bien torneadas piernas, de arriba hacia abajo y de regreso un par de veces, teniendo que aplicar más bloqueador por no haber calculado con exactitud la extensión de estas. ¡Estaba en el paraíso! De pronto una extraña sensación se apoderó de mí provocando que algo en mi entre pierna comenzara hacer presión contra mi traje de baño, de manera dolorosa y deliciosa. Mi miembro, con quien había disfrutado mi despertar sexual hacía varios años, estaba reaccionando por primera vez ante la ...