-
Pesca deportiva
Fecha: 23/10/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... experimentando. —¡Por una buena pesca! —exclamé, levantando mi tarro en alto para brindar nuevamente, sin estar completamente seguro si mi novia o el gringo entendían el eufemismo. —¡Cheers! —brindamos todos antes de dar un nuevo sorbo a nuestras bebidas. —¡For the most beatiful fisher! —exclamó ahora el gringo, levantando su tarro para proponer un nuevo brindis en honor a mi hermosa novia. Ese último brindis fue demasiado predecible desde mi punto de vista, considerando que además no había otra mujer presente en el bar. ¿A quién más podría haberle dedicado el brindis si no era a ella? Por fortuna para el gringo no nos encontrábamos ahí por su originalidad, sino más bien por 'deporte'. Sin darme cuenta comencé a sentir como un bulto crecía bajo mi bañador. Gracias al cielo se trataba de mi pene y no de otra cosa. Que como si se tratase de un infame delator daba a conocer abiertamente mi sentir respecto a la actual situación en la que me encontraba, auto flagelándose dolorosamente debajo de mi ropa. Utilizando como excusa la cerveza que acababa de ingerir aproveché para retirarme al sanitario, el cual estaba ubicado del otro lado de la piscina, y en total privacidad liberar un poco la presión que crecía sin control bajo la tela de mi bañador. Tan pronto entre al sanitario, el cual se encontraba completamente vacío y casi a oscuras, me dirigí a unos de los mingitorios y desesperado me bajé el bañador; saliendo proyectado mi completamente erecto miembro. ...
... ¡No podía creer el grado de erección que había alcanzado mi pene, estaba irreconocible! ¡Lucía bestial! Ni un millón de juegos de rol que Leslie y yo hubiésemos podido practicar en nuestra alcoba, o fuera de ella, me hubieran podido preparar para el grado de excitación del que gozaba en ese inmundo y mal iluminado cuarto de servicio. Yo estaba totalmente fascinado por el tamaño que mi miembro había alcanzado, lo único que lamentaba es que mi novia no estuviera presente para verlo en todo su esplendor. “Debí traer mi teléfono”, pensé para mí, lamentándome no poder tomar una foto de mi pene que poder compartir con mi novia; lucía tan extraño y tan familiar a la vez, estaba seguro de que Leslie jamás lo creería. Me dispuse a orinar tratando de reducir la inflamación del enorme miembro que yo estaba empezando a desconocer; pero la hinchazón de éste era tal, que mi orina solamente podía ser expelida gota a gota. Después de casi cinco minutos de estar de pie frente al mingitorio, esforzándome inútilmente por orinar, comencé a aceptar que sólo había una forma de disminuir la hinchazón que invadía mi pene en ese momento, ¡tendría que estimular la eyaculación yo mismo! No es que la masturbación fuera algo ajeno a mí en aquel tiempo; de hecho, está comprobado que aún los hombres con una pareja sexual estable se siguen masturbando en el transcurso de la relación. Lo que sucedía era que desde que Leslie era mi novia normalmente ella era la que se hacía cargo de esta íntima ...