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La Isla Evanescente 25
Fecha: 27/10/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Alex Blame, Fuente: TodoRelatos
... iluminando una aparentemente interminable serie de estanterías repletas de libros. —¡Por los dioses! —exclamó Kelmahir— esto es enorme. Tardaríamos años en estudiar todo esto. No disponemos de tanto tiempo. Lórax se sintió abrumado. Sabía que aquello no sería sencillo, pero allí había tanto conocimiento que no sabía por dónde empezar. Estaba totalmente perdido. Afortunadamente Sokolob estaba allí para guiarle. Se adelantó con uno de sus pesados libros de la mano y leyó. "La gran biblioteca dispone de un numero de volúmenes tan inmenso que sería imposible abarcar sus conocimientos en una vida, pero afortunadamente para todo visitante está disponible en Gran Índice. Un armario justo frente a la entrada, donde están clasificados todos sus fondos en pequeñas tarjetas por temática y por orden alfabético..." El enorme armario de ébano, que constaba de cientos de cajones, estaba frente a ellos con sus tiradores de plata brillando como si los hubiesen pulido el día anterior. Se precipitó sobre ellos y leyó los cartelitos que figuraban en cada cajonera. Abrió una que rezaba "magia básica de aire" Era bastante más profundo de lo que esperaba y en él colgaban de una barra de plata varias decenas de tarjetas. Ojeó los títulos y las reseña de los que llamaron su atención. De todos ellos, solo de seis había una copia en la escuela de Limmerburg. ¿Cómo iba a abarcar tanto conocimiento, no había tiempo... y tampoco podía llevárselos todos. —No pierdas el tiempo. —le dijo su ...
... maestro— Empieza por los cajones de magia elemental básica. Están colocados de mayor a menos importancia y estos símbolos te indican el pasillo, la escalera, el estante y el orden en que figuran en él. Yo voy a buscar la sala del tesoro. Zananda La Tormenta llegó tan sorpresiva que inmediatamente supo que no había sido natural. El viento azotó a las galeras con violencia y las olas adquirieron el tamaño de montañas. Inmediatamente se dio cuenta de quién era el responsable de aquello y recordó el tenue rastro de magia que le había resultado familiar y no había logrado identificar. Aquel druida, Kelmahir, había roto su juramento y desatado todo el poder de los dioses contra ella. Apretó los dientes. De haber reconocido el rastro de Kelmahir, podía haber tomado precauciones y salvaguardias, pero estaba tan concentrada en la persecución que no había podido evitar un desastre. Levantó las manos hacia el cielo y murmuro un hechizo, el mismo hechizo con el que había demostrado a sus súbditos de Callanor su poder y pidió a sus ciudadanos que la siguieran. A pesar de que ahora era una hechicera mucho más poderosa, su magia era finita. Controló la tormenta e impidió que esta destruyese su galera, pero tenía que limitar el radio de su poder ya que no sabía cuanto duraría la tormenta y si expandía demasido el área que protegía podía agotarse y la tormenta acabaría con ella. La dura realidad era que no era los suficientemente fuerte como para enfrentarse a los dioses y tuvo que ...