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La casa de la playa (parte 2)
Fecha: 10/11/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... ojos entre ellos, antes de sonreír descaradamente en complicidad; pues creo que todos los que nos encontrábamos en ese momento en la cocina, sabíamos perfectamente que era lo que en realidad se les antojaba para desayunar. Después de asegurarme que mis invitados tenían todo lo que necesitaban, decidí acompañarlos con una taza de café; ¡bebiéndolo de la manera más provocativa posible! Apoyando mis pies en una silla me subí en la encimera barra desayunador para sentarme encima de ella y, cruzando las piernas, regalarles a mis invitados sentados frente a mí una inmejorable vista de ellas. El granito de la barra realmente se sentía muy fría, pero valió la pena por la reacción de los chicos. Ambos casi se asfixian, atragantándose con la comida intentando no mirarme de frente; y así hubiera sido de no ser por un sorbo de jugo y unos cuantos golpes de pecho. Ambos juntaron sus rodillas tratando inútilmente de ocultar su excitación. Yo estaba en mi papel de femme fatal y lo estaba gozando. —¿Les gusta nadar? —pregunté para hacer un poco de conversación antes de dar un sorbo a mi taza de café. —Claro que sí, yo soy muy buen nadador —respondió Pedro alardeando. —¿Quisieran ir a nadar conmigo un rato antes de que se marchen? —pregunté con voz dulce, casi suplicando. —¿No se molestará su esposo? —preguntó Pedro preocupado, recordando las pesadas bromas que mi novio había pronunciado el día anterior al sorprenderlos espiándome mientras yo nadaba en la ...
... piscina. —Él no es mi esposo, sólo somos amigos —dije para aclarar la situación—; y además él se encuentra tan borracho que no se levantará hasta después de mediodía. Los chicos volvieron a sonreír entre ellos, incrédulos por la situación que la vida les estaba poniendo frente a ellos. Después de todo, “¿cuando volverían a tener la oportunidad de nadar con una mujer tan hermosa como yo?”. ¡Santo cielo, estaba comenzando a pensar igual que mi novio! —¿Qué dicen? ¿No dejarán que una linda chica vaya a nadar sola? —insistí endulzando mi voz coquetamente. —Si no hay problema con el señor, cuente con nosotros —aceptó Pedro en nombre de ambos. —Perfecto, espérenme a fuera —respondí. Regresé a la habitación para buscar una toalla y un traje de baño suficientemente atrevido para exhibir mi cuerpo descaradamente enfrente de los chicos; terminé escogiendo un diminuto bikini amarillo que dejaba muy poco a la imaginación. Me lo puse rápidamente, sin notar que mi novio había despertado, alertado por mi ruidoso escape. —¿A dónde vas? —preguntó somnoliento entre dos bostezos. —Con los chicos a nadar un rato a la playa —respondí desvergonzadamente, tirando mi bata al piso para que él constatara la forma atrevida en que pensaba exhibirme delante de aquellos dos jóvenes. Él sonrió resignado, aceptando mi respuesta. No le quedaba ponerse celoso en ese momento, después del espectáculo que me había hecho regalarles a Pedro y Pablo la noche anterior. —De acuerdo, que te diviertas ...