Mi profesor gordo y robusto Don Manuel me inició
Fecha: 22/01/2025,
Categorías:
Sexo con Maduras
Autor: ssss, Fuente: SexoSinTabues30
Cuando estaba en el colegio conocía a todos los de mi clase de años anteriores y a los profesores también. El centro en su origen era de curas pero un laico se lo compró a los sacerdotes. Así pues todo se animó algo que en principio nadie se podía imaginar. Vinieron profesores de inglés nativos…los que estaban se modernizaron mucho más de lo que cabía de esperar…los chicos nos disparatamos en conducta…si, se podría decir que fue como si a un conductor novato lo pones al volante de un Ferrari, o algo así.
En realidad a toda la sociedad le ocurría lo mismo en esa etapa. El “despiporre” creo haber oído decir al respecto de ese fuerte cambio a personas bastante maduras. Si la estudiamos con cierta perspectiva no deja de tener la palabrita gracia en sí misma . Aunque eso como casi todo es subjetivo y los puntos de vista una paranoia gorda, o tal vez no.
El caso es que la agresividad de los chavales fue en aumento hasta el punto de que algunos se convirtieron en unos gamberros de cuidado. Recuerdo que un profesor algo amanerado fue insultado, abucheado y casi agredido al final de una clase, hasta el punto que el hombre temió por su integridad física seriamente. El sexo se palpaba en el aire. El colegio no era mixto, y tanta hormona de cabrito rebotando en múltiples direcciones tenía su…”mística determinada”?
No comprendí nada de lo que ocurrió en esas aulas y en sus pasillos contiguos, ni en los baños ni en las canchas de baloncesto…y todavía aún hoy sigo sin acabar de ...
... entenderlo. Lo juro.
Los pupitres eran dobles y el chico que se sentaba al lado mío tenía un sentido del humor bastante obtuso. En las clases de Doña Julia su motivación consistía en tirar con descaro el bolígrafo con reiteración al suelo, para agacharse a recogerlo y, decirle al compañero de atrás de qué color llevaba las bragas ese día la profesora, y este a su vez al de atrás suya, y así sucesivamente hasta que toda la clase acababa enterándose. A mí me cogió un día despistado y me dio tan fuerte manotazo en mis partes que se me puso un huevo muy hinchado, enorme. No podía casi caminar porque me rozaba con la pierna. Fui al médico con mi madre y al final todo quedó en un huevo deforme, pero la hinchazón bajó.
Entre clases el juego consistía en que un chico que se llamaba Miguel, que lo habían echado de no sé cuantos colegios, agarraba una silla y la deslizaba a gran velocidad, de modo que si te pillaba te partía las piernas, o casi. Al juego lo llamaban “el toro”. Se entiende, claro.
Un profesor de inglés nativo fue expulsado porque en las clases particulares que impartía en su casa abusa sexualmente de los chicos, oí comentar entre los alumnos.A saber. Nunca me enteré de qué modo lo hizo y en realidad no me importaba. A mí no me tocó nada de nada y bien que hizo porque era desagradable.
No sé porque, pero el director siempre me resultó un personaje extraño. Pensé desde que lo vi que era marica y la verdad es que no era amanerado ni nada. Pero no sé. Siempre lo ...