La llamada
Fecha: 30/01/2025,
Categorías:
Hetero
Autor: korzy, Fuente: TodoRelatos
β Pero cómo vamos a hacer eso, cuñado, estás loco. Si mi hermana se entera deja de hablarme para siempre. Y a ti. Qué vergüenza me daría.
Había conseguido que mi cuñada, se aviniera a una conversación telefónica erótica. No había sido fácil.
β Qué tontería, Pili. No se va a enterar si tu no se lo dices. Yo no pienso decírselo. Es algo entre tu y yo, dos personas independientes, no entre la hermana y el marido de ella. Sería un secreto, nuestro secreto. Todos los psicólogos actuales dicen que es muy sano tener algún secreto. Además, tu hermana me ha dicho estos últimos años que me busque la vida sexual por ahí, como quiera.
β Ya, sí, pero es muy arriesgado, y si se entera por algo.
β Pero cómo, si no decimos nada. Además, las llamadas no dejan rastro, y las podemos hacer cuando ya estamos solos. Recuerda que yo duermo en un cuarto aparte, y tu estás sola. No tiene que enterarse nadie, eso es lo cachondo.
β Y cómo lo haríamos?
β Pues nos ponemos de acuerdo en un día y hora que nos parezca bien y te llamo o me llamas. Podemos hacerlo por whatsapp, que además tiene cámara, por si queremos enseñarnos algo. Pero no es necesario esto último.
β ¿Cómo enseñarnos algo?
β Si quisiéramos ver cómo estamos vestidos o lo que hacemos. Pero esto no es necesario, por lo menos en la primera llamada. Si nos gusta y luego queremos repetir, ya veríamos.
β No sé, no estoy segura de que me apetezca. No creas que tengo muchas ganas de juerga sexual, ya estoy mayor.
β ...
... Y yo. Y tampoco creas que me interesa mucho en general. Por eso te lo he propuesto a ti, porque hacer algo contigo me pone mucho. Las últimas veces que hemos hablado por teléfono me he excitado con tu voz, y mira que hablábamos de cosas normales, plantas y eso.
β Sí, jajaβ¦ A mí también me gusta hablar contigo por teléfono.
β Qué bien. Por eso te he propuesto estas llamadas. Ya es hora de darnos una alegría, y no hacemos daño a nadie ni siquiera nos ponemos en riesgo de decepcionarnos en persona.
Sonó el teléfono a las doce y media. Le había pedido que fuera ella la que llamara si le apetecía, no quería que se sintiera forzada. Su voz sonó cálida y amistosa, ligeramente confidencial.
β Hola, cuñado.
β Hola, cuñada. Qué bien que hayas llamado, no estaba seguro de que te decidieras.
β Ya ves, me ha dado cierta curiosidad ver a dónde nos lleva esto.
β Qué bien. Donde estás?
β Estoy en mi cuarto, ya en la cama.
β Yo también. Qué llevas puesto? ¿Te pones pijama o camisón?
β Llevo camisón. Y tú?
β Un pijama de pantalón corto y una camiseta. Me encanta escuchar tu voz en la cama, es la primera vez que la oigo así, en plan íntimo.
β Sí, a mí también me gusta.
β Y la sensación de estar haciendo algo prohibido me encanta, es súper excitante. Te confieso que se me está poniendo dura.
β Jajajaβ¦ ya? Espera un poco, cuñado, que esto está solo empezando, jajaja
β Jajaja, sí, tienes razón, es un poco temprano. Pero es que además me estoy tocando ...