1. Extraño matrimonio


    Fecha: 07/03/2025, Categorías: Sexo en Grupo Autor: JESUS, Fuente: TodoRelatos

    La verdad es que fue una tarde extraña. Primero me pareció que se trataba de un matrimonio cachondo que quería follar con un tercero para añadir morbo a su vida sexual. Después me di cuenta de que la mujer tenía bastante poca experiencia y decidí explayarme follando con ella delante de su marido. Finalmente, cuando me marché lo hice con cierto sentimiento de pena.
    
    Contactaron conmigo a la salida del Ikea. De todos los transportistas independientes que acudimos a la llamada de un responsable del centro comercial para hacer un porte, me eligieron a mí después de observarnos a todos y cuchichear algo entre marido y mujer. Me preguntaron cuanto les cobraba por llevarles dos bultos bastante pesados hasta su casa a las afueras de Madrid en una zona residencial.
    
    Les esperé a la salida de la caja y monté los bultos en un carro. Nos desplazamos hasta donde tenía mi furgoneta y entre el marido y yo los cargamos. Me dieron su dirección, aunque tan solo tenía que seguir al coche del marido que fue delante de mí todo el recorrido que duró casi media hora. Por si me perdía dijeron o por desconfianza seguramente, la mujer se montó en la furgoneta y después preguntó si podía ir conmigo.
    
    Durante el recorrido intenté darle conversación a la mujer, pero era como hablar con una pared. Tan solo respondía con monosílabos, si o no. La miraba de reojo para no incomodarla y en todo momento llevaba la mirada puesta en la carretera. Era una mujer extraña para su edad, no tendría más de ...
    ... cuarenta años y vestía como una abuela de sesenta. Camisa cerrada hasta el cuello con un crucifijo colgando del cuello como si fuera una religiosa, falda a un palmo por debajo de las rodillas y unos zapatos de tacón bajo.
    
    Pensé para mis adentros que qué pena de mujer. Para nada era fea. Delgada sin exagerar, con la cadera bien marcada y un busto mediano. Rubia natural, con el pelo recogido en una coleta que la deba aspecto juvenil. La verdad es que contrastaba con el marido, evidentemente bastante mayor que ella y aparentemente seguro de sí mismo. De las personas que están acostumbradas a mandar y a ser obedecidos.
    
    Vivian en un chalet grande con una parcela vallada inmensa. Se notaba que allí había pasta por todos lados. Me indicaron donde podía dejar la furgoneta lo más cerca posible de donde había que poner los muebles. Iban destinados a un pequeño porche en la parte trasera de la casa, junto a la puerta de acceso a la cocina.
    
    Una vez acabado mi trabajo el marido sacó la cartera para pagarme y me preguntó si quería ganarme una buena propina. Pregunté que había que hacer y sin mediar ningún tipo de rodeo me dijo que tener sexo con su mujer. Ante mi reacción, me dijo que él era impotente debido a una enfermedad reciente y ambos querían ponerse a prueba. Ella sentirse deseada de nuevo, aunque solo fuera durante un rato y él verla disfrutar sexualmente hablando.
    
    La propuesta me dejó perplejo. La mujer parecía más una monja que una mujer deseosa de tener sexo comprado av un ...
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