Exhibición inesperada en la playa
Fecha: 09/03/2025,
Categorías:
Voyerismo
Autor: Mabel, Fuente: TodoRelatos
1 Dejé pasar unas horas desde que se planteó la posibilidad de compartir mi piso con Celia, fue una cautela para reflexionar y buscar posible sinconvenientes que no encontré. La llamé en la mañana siguiente para decirle que se podría venir cuando quisiera y le ofrecí mi ayuda en "la mudanza". El día fijado fuí a la dirección que me había indicado. Es una posesión próxima al centro urbano, Celia salió a abrir la puerta y recibirme; acccedimos hasta la puerta de un garaje en la que cabrían por lo menos diez coches, había tres de alta gama nada ostentosos. En el trayecto, se veía el trampolín de una piscina ajardinada. Sus padres me recibieron con bastante cortesía manifestando estar de acuerdo con su decisión y que les parecía muy bien que hubiera ido para conocerme personalmente, Celia me confirmó después, que les causé buena impresión. Creían que esta nueva etapa le vendría estupendamente.
Mientras un señor cargaba los bultos en una pequeña furgoneta de la empresa, vi aproximarse a nuestro círculo una mujer que saltaba a la vista que no era del servicio, muy arreglada, muy bien vestida, que desde lejos se dirigió a Celia con tono displicente, despidiéndola con fingidos amabilidad y cariño, pero que yo interpreté como un "al final te saltas las reglas, a mi pesar vas a hacer lo que te dé la gana, allá tú," "y ... bueno por lo menos preséntame a tu compañera de piso", dirigiéndose ambas hacia mí
Estoy muy acostumbrada a lidiar con situaciones extrañas si no, no se como ...
... me habría quedado cuando se aproximaba, nunca podria haberme imaginado que "la tía Clara", fuera ella. "Mira tía, es Mabel, y la tía Clara, de quien ya te he hablado. "Espero que hayas hablado muy bien de mi, ¿no?.
¡Pero Clara! le dije, ¡nunca podria haber imaginado que fueras precisamente tú tía de Celia, qué alegría verte! Me fuí directamente a ella y le dí un par de besos. Ella también me reconoció al momento, y no se inmutó, me correspondió con la misma efusividad. Hicimos comentarios banales los sobre la coincidencia, mientras pensaba que claro que la conocía muy bien, además de lo que Celia me había contado lo asquerosamente impertinente que se portaba con ella, conocía su cara, sus tetas, su coño y su culo, del que estaba disfrutando cuando se lo estaba follando mi ex en mi propia casa.
Salimos en mi coche delante de la furgoneta que llevaba sus cosas, la ví feliz, como de haberse desprendido de una carga importante para ella. Comentamos asuntos de nuestra logística futura, y más personalmente me dijo que iba a cambiar su estilo de vida en muchos aspectos. Me preguntó si mañana iría a la playa y si me importaba que fuéramos juntas, sin compromiso, que no podía cambiar de planes," es que... no creo que te importe que te diga que el otro día en la ducha me fijé en que estás morena por tooooodo el cuerpo, no tienes blanco nada, ni las tetas, ni el culo, ni el pubis...¡qué envidia! ya ves que me fijé muy bien en el cuerpazo que tienes... Yo tambien quiero tomar así el ...