1. Exhibición inesperada en la playa


    Fecha: 09/03/2025, Categorías: Voyerismo Autor: Mabel, Fuente: TodoRelatos

    ... que ella se recogía la braguita, y el sujetador, acabando por quedarse en topless. Observé que se aplicaba la crema recreándose, placentéramente, acariciándose. El alemán que tenía a su lado y yo no nos perdíamos detalle, se deleitaba extendiéndose la crema-
    
    Cuando había pasado bastante tiempo, volvimos al agua, y nos refrescamos un rato, a la vuelta le dije que me iba a tumbar boca abajo en la hamaca, que ese culito tenía que mantenerse moreno. ¿Me puedes poner crema en la espalda, donde no alcanzo?, me extendió muy bien la crema, con suavidad. Y ahora, ¿te importa ponerme la protectora por detrás, sin que me quede ninguna parte desprotegida, que no quiero tener ni la más mínima quemadura? Claro que no me importó, le puse crema por el cuello y por la espalda hasta donde notaba la crema que ella se había extendido por su pecho, después por las piernas hacia arriba, desde la planta de los pies, cuando llegué al culo, le bajé el tanga hasta la mitad y le abrí los glúteos para que no se quemara nada; sin darme cuenta, con la suavidad de la crema, le metí dos dedos en el culo,y ahí le noté un movimiento de caderas y un estremecimiento de todo el cuerpo. Disculpa, le dije, ¿te he hecho daño?, no, no me ...
    ... contestó, ni mucho menos, lo que quiero es que no quede nada sin proteger, no quiero quemarme., pero ya las bragas sólo estorban ¿te importa quitármelas?
    
    De pronto oí que la mujer de la pareja de al lado le decía en voz baja: "Deja ya de mirar, déjalas en paz". Estaba boca abajo y no sabía de que forma ponerse, debía tener una ereccion ya incontenible. El alemán se estaba poniendo las botas mirándonos, me vió el culo de muchas posturas, me dí cuenta y me encantó.
    
    Sin bragas era mucho más cómodo extender la crema, le abrí un poco las piernas y seguí poniéndole la crema de forma que no quedara ni un milímetro de su piel sin protección; cuando llegué al perineo no nos contuvimos, llegué a la vulva profundizando el masaje, y en muy poco tiempo estremeció todo su cuerpo profundamente, tuvo un orgasmo menos mal que silencioso; como en esa playa cada persona está en lo suyo, sólo nos enteramos la pareja de alemanes que ahora estaban "embobaos", Celia y yo.
    
    Después seguimos tomando tranquilamente el sol, volvimos a casa, me dijo que era una playa estupenda, nadie se ocupaba de nadie, y se le había quitado el pudor inicial de estar desnuda entre la gente. ¡Y más cosas que ambas sabemos!, le contesté riéndome. 
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