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Puerta trasera
Fecha: 14/03/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... penetración. Según ella, lo mejor era arrodillarme sobre la cama y colocar una almohada entre mis piernas pegada a mí vientre; inclinando mi torso hacia el frente, hasta recargar mi rostro sobre las sábanas. Y de esta forma dejar mi trasero al aire con el mejor ángulo de entrada posible. —¡Estarás completamente indefensa! —bromeó Silvia con sarcasmo—. Pero es la mejor posición para reducir el dolor de ser penetrada la primera vez. —Eso es verdad —asintió Paty, concordando una vez más con la extensa explicación de Silvia, pero con un ligero tono irónico en su voz—, pero al final todo depende de que tan grande y gruesa tenga la verga tu pareja. No es lo mismo pasar una hebra de hilo por el ojo de una aguja, a querer pasar una soga —sentenció riendo con actitud burlona. Esa última aportación de Paty a la conversación fue tomada de mala manera por Silvia, quien vio en el comentario cierta dosis de presunción de nuestra amiga. Como si tratara de restregarnos en la cara el 'gigantesco' miembro de su esposo; lo que, viéndolo en retrospectiva, no sonaba tan mal después de todo. —¡Otra vez con eso! —exclamó Silvia torciendo la boca al golpear la mesa—. Creo que ya es tiempo de que nos des alguna prueba —desafió a Paty con un tono retador en su voz que sólo podía significar una cosa. —¿De qué tipo de pruebas hablas? —preguntó ingenuamente Paty frunciendo el ceño. —¡Fotos! —exigió Silvia molesta. —¡Estás loca! —respondió Paty rechazando con firmeza la solicitud de ...
... su inquisidora. Yo me encontraba todavía atónita por la explicación de Silvia acerca del tema en cuestión, por lo que me resultó imposible sopesar lo inapropiado de sus exigencias hacia Paty; y estando con algunas copas de más... —Vamos, que estamos entre amigas —dije incitando a Paty, con actitud pícara, para que le pidiera a su esposo una foto de su miembro—, prometemos no hacer ninguna burla de sus partes. —Yo no prometo nada —aclaró Silvia mezquinamente. —No lo sé —dudó Paty teniendo válidos motivos para no realizar lo que le estábamos pidiendo—, tendría que llamar a Miguel y pedirle una foto de su pene, le parecerá algo raro. —Quizás le parezca un poco raro, pero a los hombres les gusta siempre alardear acerca de su pene —dije yo tratando de persuadir a Paty. —¿Qué nunca llevas fotos de tu esposo desnudo en tu teléfono? —preguntó Silvia con incredulidad—. Si te hace sentir más cómoda, les muestro primero una foto de Juan —agregó desvergonzadamente. Silvia sacó su teléfono y procedió a activarlo, tratando de encontrar algunas fotografías de índole personal que compartir con nosotras. Después de haberlas localizado nos las mostró sin ningún pudor, olvidando una vez más que nos encontrábamos en un lugar público. Según Silvia, las imágenes eran de una sesión de sexo de hacía un par de semanas, en la que ella y Juan habían bebido de más en un bar de la localidad. Animados por el alcohol, ellos aprovecharon para encerrarse en el sanitario de caballeros, ...