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Un masaje completo con un final excitante
Fecha: 24/03/2025, Categorías: Control Mental, Autor: MariVillabos05, Fuente: TodoRelatos
... fantaseado que estaba con otro hombre; eso le chocó pues en absoluto le atraían los hombres; y pensó que sería por el morbo o por “curiosidad”, y que era una fantasía y nada más. Al recordarlo, pensé que era la ocasión perfecta. Marcos seguía tocándose y susurré a mi amigo lo que me gustaría que hiciese. Se sorprendió mucho, pero se dejó llevar… Se acercó al otro, agachó su cabeza y pasó su lengua por su pene. Marcos se espantó (esa es la palabra) y retrocedió gritando: “¿Pero qué haces? Estás loco!!! Sabes que no me gustan los tíos”. Jorge hizo caso omiso y cogió la polla de su amigo con una mano y volvió a acercar su húmeda lengua. Ahora, Marcos no puso objeción alguna. En el fondo, también lo deseaba, lo cual no significaba que fuese gay ni nada por el estilo. Ni que decir tiene que todo aquello me estaba poniendo a mil; así que, mientras ellos estaban en lo suyo, yo seguí centrada en mi. Jorge chupaba, lamía sin parar, daba pequeños mordisquitos, cada vez más rápido y Marcos gemía y gemía fuertemente. Hasta que metió toda su polla en su boca y la sentía crecer, palpitante, al tiempo que, con un dedo, acariciaba esa parte tan sensible en los hombres, esa zona tan erógena entre los huevos y el ano, en el cual, finalmente, introdujo un dedo impregnado en aceite. Era como si lo hubiese hecho muchas veces. Aunque no es que lo hubiese hecho a otro hombre; pero también era un hombre y sabía perfecta y exactamente qué, cómo y dónde le gustaba. Yo me acariciaba sin ...
... parar. Estaba muy, muy mojada y necesitaba que alguien entrase en mi. Pero no podía interrumpirles, por lo que introduje dos dedos en mi coñito, que se deslizaron suave pero rápidamente, sin dejar de moverlos. Con la otra mano, tocaba mi clítoris, totalmente duro, hinchado, tan excitado que no tardé en correrme, manteniendo mis dedos dentro, que sintieron cómo mi vagina los apretaba; y mis piernas temblaron y no pude acallar un gemido de placer: “Oooohhhh.” Ello hizo que Marcos también se corriese, en un orgasmo alucinante y lo hizo en la boca de Jorge. Este, en un primer momento, se apartó al ver salir el líquido blanquecino. Pero quería probarlo y abrió su boca, asomó su lengua y otro chorro de semen cayó en ella y en su cara. Todo ello lo que hizo fue prolongar mi orgasmo, que parecía interminable. Fue uno de los orgasmos más intensos que había tenido nunca. Hasta entonces, claro. Pues el mejor vino después… Al momento, me levanté y me acerqué a ellos. Chupé durante unos segundos el pene de Marcos, chorreante, saboreándolo, y noté que volvía a endurecerse. Pero me acerqué a mi masajista y le susurré con voz sensual: ”Mmmm… lo has hecho muy bien; Dime cuánto te ha gustado y quizás obtengas un premio”; y mordisqueé su oreja. “Ha sido algo demasiado excitante; ahora sé lo que sentís al chuparla. “Me ha gustado tanto, que ahora quiero que lo sientas tú”: me dijo. Me arrodillé frente a él, cogí su pene con una mano y me dispuse a comerlo, todo. Estaba ya muy duro. Humedecí mis ...