1. Un masaje completo con un final excitante


    Fecha: 24/03/2025, Categorías: Control Mental, Autor: MariVillabos05, Fuente: TodoRelatos

    Okey, empezare describiéndome, soy una chica alta y pues sinceramente tengo una figura bastante rica, tengo buena cintura, unas tetas muy muy ricas, y un culo bastante grande que con mi carita de santita siempre hacen buen contraste jejeje soy bastante coqueta y si se puede decir me gusta ser bastante putita, en mis relatos solo contare anécdotas que me han pasado, espero las disfruten jejeje, si quieren ver más allá, y verme todita y todito mi contenido jeje, mi conchita mojadita, y siendo tu putita puedes escribir amarivillalobos055@gmail.com sin nada más que decir, empezare con el relato jeje.
    
    Tenía cita con mi fisioterapeuta esa tarde. La noche anterior había empezado a tener un fuerte dolor de cuello; me pasaba a menudo, de modo que nos veíamos bastantes veces. Le llamé y aprovechando que somos amigos, me cogió hora, a pesar de que era domingo. Tenía otro masaje, pero me dejó la última, para luego ir a tomar algo.
    
    Le conocía unos 7-8 meses, durante los cuales, como ya digo, nos veríamos a menudo, pero en “plan profesional”. Aunque últimamente habíamos intimado algo. Pero era solo amistad. Me refiero a que quedábamos a veces y tomábamos algo. Con lo cual cogimos bastante confianza y podíamos hablar de cualquier cosa.
    
    Pero, realmente, este hombre me gustaba. Es moreno, mide 1’87, complexión atlética, fuerte y muy atractivo. Además de ser simpático, amable, tierno y muchas cosas más. Cada vez que íbamos a vernos, no podía evitar ponerme todo lo sexy posible, ...
    ... siempre con la esperanza de que “algo” pasase; así de ingenua debo de ser o eso pensaba, puesto que nunca pasaba nada, a pesar de que las últimas veces notaba que él también deseaba algo; lo notaba en cómo me miraba, cómo me tocaba, de modo diferente a las primeras veces en que me daba masajes. Pero nada pasaba de ahí: miradas y poco más. Yo pensaba que sería por lo de no mezclar trabajo con placer. Al fin y al cabo, yo era clienta suya. He de reconocer que tras cada masaje suyo, tras sentir sus manos acariciando mi cuerpo y sintiendo su calor (a veces excesivo, y sabía que no era por el esfuerzo del masaje…), al llegar a casa siempre era él el centro de mis fantasías, en quien me “inspiraba” para darme a mi misma el placer que hubiese deseado que me diese él, así que esa tarde, lo mismo: me di un baño, me arreglé el pelo (lo dejé suelto; lo llevo por debajo de los hombros, castaño oscuro con mechas rubias), me puse un suéter blanco de tirantes y escote y una falda negra estrecha por debajo de las rodillas.
    
    Llegué a su casa a la hora en punto (soy muy puntual). Cuando me abrió, me dijo que todavía estaba con el otro cliente; que si me importaría esperar un ratito. “En absoluto; espero”, le contesté… Sentí algo en su mirada que me excitó de tal manera que me asustó. Si, me asustó y me hizo dudar de si irme o quedarme. Y pensé que si me marchaba, quizás no volvería, así que me quedé. Necesitaba estar cerca de él, y por ello le comenté que si no les molestaba a él o a su cliente ...
«1234...»