1. Una mañana de footing muy especial


    Fecha: 05/08/2025, Categorías: Relatos Cortos, Autor: El Manso Embravecido, Fuente: CuentoRelatos

    ... jocoso si quiere más agua.
    
    —Sí, por favor. Llegaste en el momento oportuno. Ya no podía más. Espera que acabe esta serie de abdominales y me bebo la botella de un trago –y soltó una carcajada.
    
    Elizabeth iba muy sexy. Llevaba unos tenis blancos altos a juego con unos calcetines del mismo color. Un pantaloncito corto ajustado de color azul y una camiseta rosa, que de lo sudada que estaba, dejaba entrever un sujetador muy sensual.
    
    Para no enfriar, Tomás empezó a hacer flexiones, abdominales y estiramientos. Mientras hablaban, él se fijaba en las posturitas que practicaba Elizabeth, que Tomás no dudaba de que ella las exageraba de forma sensual para provocarle.
    
    A medida que cogían confianza ella no hacía más que picarlo diciéndole que él ya no tenía edad para tanto deporte, que se pierde potencia y resistencia. Que la fuerza y la masa muscular menguan y otras cosas por el estilo, hasta que Tomás explotó diciéndole:
    
    —Perdona pero yo todavía me siento como un chaval de 25 años, y en algunos aspectos incluso he mejorado con creces –y le sonrió picaronamente.
    
    —¿En algunos aspectos? Jajaja. ¿A qué te refieres machoman?
    
    La verdad es que Tomás se mantenía bien en forma. Era alto, delgado y marcaba un poco de tableta en el abdomen. Intentaba llevar la conversación por el lado sexual y se tiró a la piscina con esta declaración:
    
    —Pues me refiero a que si quieres comprobar si un cuarentón sirve o no sirve para complacer y no dejar a medias a una chica como tú podemos ...
    ... adentrarnos en el bosque. Seguro que será una experiencia inolvidable para los dos... y sobre todo para ti.
    
    —La verdad es que me pones mucho, pero estoy muy sudada y no lo veo adecuado hacerlo en estas circunstancias.
    
    —Todo lo contrario, Elizabeth. ¿Ves como tienes mucho que aprender de un senior? Si yo soy experto es justamente en hacer cunnilingus y cuanto más sudada esté esa zona más sabor a salado tendrá. Más sabor a mar. Será como degustar una almeja de verdad.
    
    La chica no pudo contener una carcajada y reconoció que, la verdad, podrían pasar un buen rato y comprobar si era todo de boquilla o era un auténtico experto “culinario”.
    
    Se adentraron en el bosque. Como era tan temprano, todavía había mucha niebla, no se veía casi nada a cinco metros. Tomás conocía de un refugio para pescadores que había a 300 metros y se dirigieron hacia allá.
    
    Por el camino se iban besando y acariciando. Él le lamia las orejas y el cuello mientras ella le masajeaba la entrepierna para comprobar si tenía un buen paquete, cosa que comprobó afirmativamente, al notar que la verga estaba inhiesta en todo su esplendor y era de un tamaño superior a la media.
    
    Al llegar al refugio lo primero que hizo Tomás fue encender un pequeño fuego, cerca del cual pusieron la ropa sudada, para que se secara un poco.
    
    Al quedarse desnudos, uno frente al otro, se abrazaron y besaron con pasión desenfrenada. Tomás le masajeaba y besaba los pechos y con su lengua puntiaguda jugueteaba con los pezones ...
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