1. Mi hermano y un desconocido me convierten en su puta


    Fecha: 30/11/2025, Categorías: Incesto Autor: Adicta al Sexo, Fuente: CuentoRelatos

    ... la verga y la fue clavando muy despacio. Entonces, como si tuviera vida propia, mi cabeza se giró hacia él y le miré a los ojos, dos cuencas sombrías y fantasmales, la expresión de su rostro una mezcla de diversión y algo más profundo, algo que no decía en voz alta, pero que estaba escrito en la forma en que sus labios se curvaban.
    
    —¿Estás segura de que lo soportarás? —preguntó, su voz baja, casi un murmullo, como si no quisiera que lo escuchase.
    
    Confirmé y fui rotunda. No había duda en mí, solo una certeza, mi tono tenía un filo juguetón que hizo que Lucas comenzara a encularme. Cada movimiento era como una chispa que alimentaba un fuego lento, pero inevitable.
    
    Con medio cuerpo desnudo fuera del coche, el aire fresco de la noche me golpeaba la piel, un contraste delicioso con el calor producido por las acometidas anales. No tardé demasiado, y el suelo bajo mis pies crujió con hojas secas, mientras Lucas me llevaba nuevamente al éxtasis con un segundo orgasmo.
    
    Mi hermano estaba apoyado contra el capó, observándonos con esa sonrisa que nunca parece desvanecerse del todo cuando recibo una buena sodomía.
    
    Mientras Lucas cedía el turno a mi hermano y le animaba a partirme el culo, salí por completo del coche y respiré profundamente. El suelo estaba bañado en rayos de luz plateada, y los árboles alrededor guardaban una formación perfecta, como guardianes silenciosos de lo que estaba pasando. Entonces me sentí más segura y busqué mayor comodidad.
    
    —No me hagas ...
    ... esperar, Álex —dije al tiempo que me recostaba en el capó, con los pies en el suelo ligeramente separados y los pechos besando el frío metal.
    
    —No hagas esperar a la dama —dijo Lucas—. Esta tía es más zorra de lo que había imaginado. Nunca he conocido a una tan dispuesta y desesperada porque le den por el culo.
    
    —Yo he pensado lo mismo desde que salimos del bar -Afirmó mi hermano—. Tiene el culo perfecto para admirarlo y joderlo —añadió acariciándome las nalgas al tiempo que me enculaba en dos fases.
    
    Mientras Álex me sodomizaba con cierta calma, como si recrearse frente a su compañero de aventuras sexuales fuera una hazaña, me sentí como una figura en un cuadro, atrapada bajo sus miradas, pero no vulnerable, sino poderosa. Con este ánimo comencé a mover el culo adelante y atrás, procurando penetraciones más profundas y ágiles, jadeando, emitiendo gemidos, alaridos de placer que inundaban el entorno como ecos, sonidos que rompían la quietud del bosque.
    
    Lucas no decía nada, sus ojos clavados en mi culo, en la polla de mi hermano que entraba y salía una y otra vez. Era una mirada que no ocultaba nada, que decía más de lo que las palabras podrían, y sentí un calor recorrerme la espalda, instalándose en las mejillas.
    
    En un momento dado, caí en la cuenta de algo que había pasado por alto. Ninguno de los dos puso el menor empeño en que le comiera la polla mientras el otro me follaba. Me separé del capó, pedí a Lucas que se sentara delante de mí, apoyé las manos una a cada ...
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