-
Mi preciosa princesita (capitulo 11)
Fecha: 03/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Incesto Autor: cleversex, Fuente: SexoSinTabues30
... especialmente? —Estar atada, inmovilizada, sentirme indefensa. Sé que no me vas a hacer ningún mal, pero no sé, es una sensación muy especial para mi… además… me excita mucho. —¿Confías en mi? —Totalmente. —¿Y hay algo más que te guste? —Ya te he dicho que me gusta todo… bueno si, cuando terminas de follarme y me llenas de besos. —Pues entonces te has cagado. —¡Genial! —exclamó Martina riendo. —¿Y por qué dices que yo te follo? Follamos los dos. Para mi seria impensable hacerlo sin ti. —Siempre estoy atada y hago poco… y quiero estar atada y hacer poco. —Aún así, follamos los dos, independientemente del rol de cada uno, —y dándola un azote cariñoso en el trasero, la dije—: muy bien mi amor, vamos a desayunar y revisamos la ropa de tu madre. —¡Guay! Estuvimos el resto de la mañana revisando la ropa. Se quedó con algunas cosas y el resto lo empaquetamos en cajas para bajarlas al trastero. Las joyas fueron apareciendo y finalmente llenamos un cajón de la cómoda. La verdad es que había mucho dinero en oro. —Es que a los rumanos les mola el oro, —comentó Martina riendo. —Mi amor, el oro le mola a todo el mundo, —respondí riendo. —¿A ti también? —Estéticamente no, pero si lo que representa. —¿Qué representa? —Riqueza, poder. —¿Y tú tienes…? —Tengo mucho mi amor, pero me temo que nunca es lo suficiente, —respondí riendo—. Podría dejar de trabajar si quisiera. —¿Y por qué no lo haces? —Porque soy un enamorado de mi ...
... trabajo: lo que hago me apasiona. Tu también tienes, pero por el momento no lo suficiente. —¿Lo dices por esto? —preguntó señalando el cajón de sus joyas. —Principalmente por lo que tus papas tenían en el banco. En una cuenta familiar y en un par de inversión. También está lo del seguro. Con todo eso voy a crear una cuenta de inversión a tu nombre y al mío. Tengo los papeles en el despacho para que los firmes. —Vale, —respondió sacando un estuche del armario—. Mira, la depiladora de mamá. —Pues eso te puede venir bien para eliminar los pelillos del chochito. —¡Uf! No sé si seré capaz. —¿Por? —Porque vi muchas veces a mamá hacerlo y no se como lo aguantaba. Esto arranca los pelos de raíz y duele mazo. —Pues en eso te puedo ayudar. Te ato para que no te muevas y te paso la maquina esa, —y riendo añadí—: puede ser divertido. —La verdad es que si, —respondió con naturalidad tocándose la vagina. La verdad es que su respuesta me dejó sorprendido. —De todas maneras podemos mirar lo de la depilación láser, lo que pasa es que no se si con tu edad… —Podemos preguntar, pero en el centro de acogida había una niña que decía que se lo había hecho. —Vale, pues lo preguntamos. Vamos a mirar lo que hay en tu armario porque seguro que toda tu ropa se habrá quedado pequeña. Y los zapatos. Está tarde nos vamos de compras. —En casa no me hace falta, —dijo muy chulita. —¿Quieres estar siempre desnuda? —la pregunté divertido y afirmó vigorosamente con la ...