1. Mi preciosa princesita (capitulo 11)


    Fecha: 03/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Incesto Autor: cleversex, Fuente: SexoSinTabues30

    ... cabeza—. Yo encantado mi amor, pero para salir a la calle tendrás que ponerte algo, digo yo.
    
    —Claro que si listillo, —respondió sacando un bañador de cuerpo entero.
    
    —Claramente necesitas bikinis para la playa.
    
    —¿Para la playa? —me preguntó mirándome.
    
    —Claro mi amor.
    
    —Nunca he estado en la playa.
    
    —¿Nunca? —negó con la cabeza—. Pues este verano vas a ir. Yo voy todos los años.
    
    —Creía que no te ibas de vacaciones, que siempre trabajabas.
    
    —Siempre trabajo mi amor, pero un par de semanas a primeros de julio me voy a la playa, a un hotel que hay en Almería, en la zona de Vera. Trabajo como aquí, pero luego me bajo a la piscina o a la playa.
    
    —Pues entonces necesito bikinis, —afirmó metiendo los bañadores en la bolsa de ropa para donar.
    
    —Compra varios: la mitad tangas, —dije—. Vemos como está el ambiente con las niñas de tu edad y si puedes te los pones. Creo que me va a gustar verte el culo en público. Además, cerca hay una zona nudista.
    
    —¿Sí? Como mola, —afirmó—. Por supuesto vamos a ir.
    
    —Ya veremos.
    
    —¡Jo papá!
    
    Finalmente, lo empaquetamos todo y como ya era la hora de comer, pedimos un chino. Dimos cuenta del arroz tres delicias y del pato pekinés y nos fuimos a la cama. No me anduve con rodeos y lo primero que hice fue ponerla las muñequeras y sujetárselas por detrás de la espalda. Después la coloqué las tobilleras y las uní. Me tumbé a su lado y sistemáticamente empecé a besarla. Por supuesto empecé por su boca y cuando comencé a ...
    ... descender la coloqué la mordaza de bola y el collar de perro. Seguí descendiendo hasta llegar a los pies dónde reconozco que me entretuve más de la cuenta. Como me gustan. Con la polla a punto de reventar la solté los tobillos y después de lubricarla la penetré. Varios orgasmos después, yo también me corrí mientras la sujetaba la cabeza para ver nítidamente la expresión de su carita.
    
    —¿Y el preservativo? —me preguntó nada más que la quité la mordaza.
    
    —Ya no nos hace falta, —la respondí y la conté lo de la operación.
    
    —Genial, —dijo mientras la llenaba de besos.
    
    Miles de besos después, nos duchamos y nos empezamos a preparar para salir de compras. Como estábamos a finales de abril y el tiempo acompañaba con una ola de calor propia de agosto, me dejó elegir a mi y la puse un vestido elástico corto de su madre que a ella la llegaba por encima de la rodilla. Era de color rosa palo y aunque no la ajustaba mucho la quedaba genial.
    
    —La ropa interior también te la pongo yo, —bromeé cuando vi que cogía unas braguitas. Me arrodille junto a ella, la subí el vestido, la separé las piernas y con cuidado la metí en el culito el tapón anal que además iba a juego con el color del vestido: el brillante era rosa. Después la miré y quedaba genial—. Perfecta.
    
    La puse unas sandalias sin tacón y así nos bajamos al parking a por el coche.
    
    —¿A dónde vamos?
    
    —Al centro. Hay están todas las grandes cadenas y para lo básico es lo mejor.
    
    —¿Y puedes entrar ahí con el coche?
    
    —Con este ...