1. Pagando una deuda al hombre que más odia mi esposo – Fiesta de despedida (con amigos)


    Fecha: 04/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... reconocer a más de un rostro en esa sala. «Ya llegó el alma de la fiesta amigos!» Gritó Raúl, haciéndome señas con la mano de qué pasara a saludar aún vestida. Después de tanto tiempo y de vivir tantas cosas, Raúl nuevamente logró ponerme en shock.
    
    «Que… Que es esto?! Raúl ellos…» – «Ya, ya Maribel» dijo Raúl, «después de todo este tiempo, ¿todavía crees que te vas a librar con palabras? Es el cumpleaños de uno de mis amigos y decidí organizarle una fiesta el día de hoy. Mejor no perdamos tiempo y te presento a los muchachos, pero creo que ya conoces a algunos de ellos jeje» y casi como si pasara lista de asistencia, Raúl comenzó a nombrar y a presentarme a todos los que estaban en la sala: «Al Momo (su amigo Mauricio) ya lo conoces muuuy bien Maribel jaja» – «Qué gusto volverla a ver Maribel, ya extrañaba esa boquita suya» dijo Momo. Luego continuó Raúl: «Este es Marcos, a él solo lo conoces por voz, pero él ya tenía muchas ganas de conocerte». Marcos era un hombre alrededor de los 30s, era el más bajo de estatura, tenía un tatuaje que le cubría todo el brazo izquierdo, de tes morena y aspecto algo desaliñeado, barba sin bigote y aunque sin verse gordo se le notaba un cuerpo ancho, seguramente hacía pesas o algo así. «¿Esta es la señora que gime rico? Pues si tiene cuerpo de casada Jajaja» dijo Marcos.
    
    Luego Raúl caminó hacia los otros dos que quedaban, los cuales me impactaron aún más. «Aqui al buen Tomás, creo que lo conoces muy bien Maribel jaja». Tomás era un ...
    ... vecino de la cuadra. Su esposa y yo a veces llegábamos a platicar cuando nos topábamos en la calle o en el mercado antes de que ella lo dejara por infiel y mi marido y él llegaron a platicar también en diferentes ocasiones a pesar de que no eran realmente amigos. Claramente era el mayor de todos ellos, posiblemente tenía la edad de mi marido y estaba en sus 50s. Con bigote y cabello rubio. «Woooow, en serio no me lo puedo creer. Señora Maribel, tan inocente y decente que se veía siempre usted». Y finalmente señaló a un chico que claramente era el más joven del grupo y que lamentablemente también reconocí inmediatamente. «Y acá está el cumpleañero… Gaelo… Creo que también ya se conocen ¿Verdad Maribel?». En efecto Gael era un chico tan solo unos cuantos años más grande que el mayor de mis hijos, que vivía unas casas de la nuestra. Cuando eran más pequeños incluso, solía jugar con mis hijos en la calle. Pero al entrar en la adolescencia tuve que prohibirle a mis hijos seguir juntándose con él, ya que era claro que el chico estaba en malos pasos y empezó a juntarse con los típicos malandros de la colonia. Si mis cuentas no fallan, el chico estaba cumpliendo 19 años en ese momento. «¡No mames! ¿La mamá del Pepe (mi hijo) es el la puta que te estás cogiendo Rulo?! ¡¿Sabes cuántas veces me la jalé imaginándome sus tetas?!» El resto del grupo comenzó a reírse a carcajadas, y Raúl dijo «Pues a partir de hoy ya no te las tendrás que imaginar Gaelo… Venga Maribel, queremos aprovechar el ...
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