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Aventuras con mi hijastra La excursión
Fecha: 06/01/2026, Categorías: Hetero Incesto Sexo con Maduras Autor: SERRANO V4, Fuente: SexoSinTabues30
... en una coleta alta que dejaba ver unos pendientes brillantes y unos ojos azules, sonrió tímidamente. Camila, de melena pelirroja y con unos ojos verdes, asintió con la cabeza, observándome con curiosidad. Ambas, al igual que Astrid, vestían el mismo uniforme que delataba su edad en la preadolescencia: la falda a cuadros, la blusa blanca y las medias blancas hasta medio muslo. Michelle y Camila me saludaron con una sonrisa educada. “Hola, señor”, dijeron al unísono. Astrid les devolvió la sonrisa y, despidiéndose de mí con un rápido movimiento de cabeza, se unió a sus amigas para entrar juntas a la escuela. Luego, con una sonrisa traviesa, se giró y entró corriendo a la escuela, desapareciendo entre la multitud de estudiantes. Después de dejar a Astrid en el colegio, con su travesura aún resonando en mi mente, llevé a mi pareja, Wendy, al centro comercial a comprar despensa. Durante las compras, todo transcurrió con normalidad. Wendy, como siempre, se concentró en elegir los productos que necesitábamos, revisando precios y comparando marcas. Al salir del supermercado, con las bolsas llenas de mercancía, Wendy me tomó del brazo y me dijo con una sonrisa: “Ahora que ya tenemos todo para la casa, ¿qué te parece si me acompañas a buscar un traje de baño nuevo?”. “Claro, mi amor”, le respondí. El traje de baño de Wendy es un dos piezas de color rojo. El top es de tipo triángulo. La parte de abajo es de tipo: brasileña. Al pasar por el área de lencería, se detiene frente a un ...
... conjunto de encaje negro que le roba el aliento. «Me compras algo…», susurra con una voz que mezcla deseo y coquetería, mientras sus ojos brillan con un brillo travieso. «Sabes que me encanta cuando me pongo ligueros, medias y tangas… y este conjunto… este conjunto me hace sentir tan… sexy». Sus palabras quedan suspendidas en el aire. Wendy se da cuenta de tu excitación y aprovecha la situación para jugar un poco contigo. «Parece que alguien está ansioso por verme con este conjunto…», comenta con una sonrisa coqueta. «Pero tendrás que ganártelo…» Te guiña un ojo y se dirige a la caja. Después de pagar, la dependienta le entrega la compra en una bolsa elegante con la marca de la boutique “Intimates & More”. De regreso a casa. Wendy, con una sonrisa enigmática, se dirigió a la cocina, donde comenzó a preparar la comida. Me acerqué a ella sigilosamente, rodeándola por la cintura con mis brazos. Wendy se sobresaltó levemente, pero luego se relajó al sentir mi contacto. «Hueles delicioso», susurré en su oído, mientras besaba su cuello con suavidad. Wendy cerró los ojos y dejó escapar un suspiro de placer. «La comida estará lista en un momento», respondió con voz entrecortada, sin apartarse de mi abrazo, mientras colocaba una mano sobre la mía. «No tengo hambre», respondí. «Si me dejas cocinar» Wendy se giró ligeramente, una sonrisa traviesa en sus labios. «No tengo hambre», repliqué, «pero sí tengo antojo de otra cosa». «¿Y qué se te antoja?», preguntó con una risa nerviosa. «Hueles ...