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Un masajista para los dos. Mi mujer vuelve a casa
Fecha: 10/01/2026, Categorías: Masturbación Autor: Eric Salazar, Fuente: TodoRelatos
... cama y comenzó a acariciarse los pechos, jugando con los pezones, que estaban hinchados y duros como piedras. Yo me levanté de la cama y me fui a la cocina a buscar una botella de agua. La llevé a la habitación y una vez que bebí, se la pasé a mi mujer. Me tumbé a su lado y ella vino a mi regazo. —Me ha encantado tu regalo. Ha sido toda una experiencia. —Una experiencia para los dos. A mi también me ha gustado mucho. Aunque tengo el culito algo molesto. Me ha desvirgado un buen pollón. Aún siento sus embestidas. Mmmmm. — Dije mientras acariciaba la espalda de mi chica. —Que bien nos ha follado a los dos. Le he preguntado si hacía masajes a domicilio y me ha dicho que no suele hacerlo, pero que para una pareja como nosotros, lo que haga falta. — Elisa sonrió y me preguntó—. ¿Repetiremos? —Repetiremos. — Afirmé sin dudarlo. Aunque para mis adentros, me quedé con las ganas de hacer lo que había hecho Elisa. Estar a solas con el masajista que tan bien me había follado delante de ella. Pasaban los días y en la cama mientras teníamos sexo, rememorábamos la tarde que habíamos tenido con Miguel. Pasaron dos semanas y en una sobremesa, surgió la idea de invitar a nuestro masajista superdotado a casa. Los dos acordamos la fecha: sería el próximo sábado por la tarde. —Yo me encargo de avisar a Miguel. — Me ofrecí inmediatamente. —Yo compraré cava, vino y algo para merendar. La tarde será larga y dura. — Añadió Elisa, sonriendo maliciosamente. Con la ...
... mente puesta en el sábado por la tarde, nos fuimos a la cama. Esa tarde la siesta fue mucho más activa que de normal. Mi mujer me hizo un masaje prostatico que me llevó al éxtasis, dejándome las puertas de un gran orgasmo, que mi mujer cortó con la intención de que durara el tiempo suficiente como para aguantar la cabalgada que se pegó encima de mí. Llegamos al orgasmo a la vez y sus paredes vaginales exprimieron mi masculinidad hasta dejar secas mis reservas de semen. —Bufffff. Que cachonda me pone el imaginarte con Miguel otra vez. —A mi me pone cachondo el volver a jugar los tres. — Mentí, ya que me hubiera gustado tener a Miguel en exclusividad. Esa tarde, preparamos la cena desnudos, entre roces, besos y cachetadas. Esa misma noche volvimos a follar después de ver una película erótica que mi mujer había seleccionado, con toda la intención del mundo. La semana pasó como una semana más, lo único diferente y que nos tenía expectantes era la visita de Miguel el sábado por la tarde. Cuando llegó el viernes noche y nada más entrar en la cama, mis intenciones eran claras, quería follar. —Hoy no vamos a follar que te tienes que reservar para mañana. — Dijo Elisa, parándome los pies. —Joder, con las ganas que tengo. —No vamos a follar pero tú sí que puedes comerme el coñito. A mí no me afecta correrme. Soy multiorgásmica. — Elisa sonrió y señaló hacia su pubis. Sin derecho a réplica, me coloqué entre las piernas de mi mujer y acaricié la cara interna de los ...