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Devota a Dios
Fecha: 10/01/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Mare, Fuente: CuentoRelatos
... agua sobre nuestros cuerpos, me hacía sentir más satisfecha y deseosa más que cuando me masturbaba. Como era un poco inexperta, imitaba sus caricias y sus besos, aunque eran un poco inocentes, quería más, así que me atreví a bajar mi mano a su vagina mientras el agua caía de nuestros cuerpos y ella gimió y abrió más las piernas, imitaba los movimientos que me hacía a mi misma, movimientos circulares en el clítoris, con mucha precisión y suaves para acostumbrar su cuerpo a la electricidad y ella movía sus caderas en círculos mientras gemía bajito mordiéndose los labios contra mi cuello. -Dios mío, que rico -sentía que me iba a correr solo con escucharla y nombrar el nombre de Dios me daba un morbo tremendo, sabiendo que era pecado y cochino lo que estábamos haciendo- Méteme los dedos, me gusta así. Juguetee con su entrada, que estaba ardiendo y mojada, ella tenía su mano agarrando con fuerza el cuello, me lo pidió una más porque me quedé jugando aquí, me lo rogaba y me excitaba escuchar esas ganas que tenía de que me la cogiera, y cuando movía sus caderas hacia adentro haciendo que se metiera un poquito de mis dedos, en una de esas veces, le metí dos dedos, que placer era sentir algo tan caliente y húmedo apretando mis dedos, los metía al fondo, lentamente, ella se mordía el labio para controlar los gemidos violentos que quería soltar, movía sus caderas con más fuerzas y no fue muy extraño saber lo que quería, así que le di más rápido. Sentía que todo su peso me ...
... lo colocaba en los hombros cuando me abrazaba, que sus piernas se ponía débiles y que su vagina se apretaba más, se sentía más caliente y más húmeda, sus gemidos se hacían más quedos, más suaves pero intensos, sentí que me apretaba los dedos con fuerza y aguantaba la respiración, como si se quedaba sin aire y supe que se corrió, la bese saboreado sus labios, chupándolos para sentir sus pequeños gemidos en mi boca, cuando le saque los dedos tenía una cara de satisfecha, tan sexy y morboso que quise meterle los dedos otra vez. -No eres lo que pareces verdaderamente. Me dijo mientras me acariciaba el estómago y llegaba a mi vagina con sus pelitos crecientes y los acariciaba, se arrodilló mientras pasaba sus manos por mi cadera y me abría las piernas, estaba extasiada con verla y al sentir su labios en mi clítoris sabía que no iba a soportar mucho, temblaba y las piernas me fallaban pero ella seguía ahí, lamiendo y chupando como si de hambre se tratara, la sentía gemir abajo de mí, estaba excitaba al máximo así que movía mis caderas mientras ellas metió un dedo en mi vagina y succionaba mi clítoris sin descanso, estaba tan excitada que me corrí ahí mismo, sabía que no me iba a olvidar nunca de la primera vez en recibir sexo oral, era una maravilla. -Date la vuelta -me ordenó. Pensé que había terminado, pero ella quería más, obedecí y le di la espalda apoyando mis manos en la pared, ella con una mano apretaba mis nalgas mientras que con la otra acariciaba mi vagina y ...