1. Cuba 2025 (IV)


    Fecha: 22/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Luismi43, Fuente: TodoRelatos

    Esa misma tarde, cuando Yaneris llegó a casa del preuniversitario, yo ya me había duchado y descansado de la comilona bestial en la azotea.
    
    Le dije que si quería ducharse, la esperaba, pero dijo que no, que había quedado con dos amigas y se hacía tarde.
    
    Fuimos a un centro comercial en Miramar. Sus amigas, a las que me presentó, ya nos estaban esperando en la puerta mirando sus móviles. Habían muchas tiendas pero parecían desabastecidas muchas de ellas. Les pregunté y me dijeron que era habitual, que hace años no era así, pero las cosas estaban empeorando.
    
    Además, acostumbrado a los centros comerciales españoles, me llamó la atención que no hubiese aire acondicionado. Hacía más calor dentro que en la calle, que ya era decir.
    
    Entramos en una tienda de ropa de mujer. Ellas no paraban de enseñarse cosas. Yaneris cogió dos vestidos y me dijo que fuese con ella, que se los iba a probar. Yo le dije que saliese con ellos puestos y le diría mi opinión, pero me cogió la mano y me dijo "ay, ya deja de ser así, siempre tan correcto".
    
    Dentro del probador, comenzó a desnudarse, quedándose sólo con las braguitas. Tenía un cuerpo increíble, tetas medianas, algo más grandes que su madre o quizá más en su sitio. Cuando se quitó la camiseta, el lugar se llenó del aroma de sus axilas. Sí, debió ducharse en casa, pero no era un olor repugnante. Parecía más bien un perfume que hizo su efecto en mí. Entre el aroma y los pelillos rizados de sus axilas, me puse como una moto. Su ...
    ... cuerpo brillaba por el sudor. Hasta yo comenzaba a sudar por la frente. Hacía mucho calor en el centro comercial, pero lo de aquel "probador", si podía llamarse así, era infrahumano.
    
    Ella se probó uno y luego el otro. Le di mi opinión y salí un poco azorado de aquel cuchitril.
    
    Finalmente eligió uno de los vestidos, que pagué como regalo de cumpleaños.
    
    Al salir le dije que si no había allí alguna zapatería para comprarle también algo a juego con el vestido. Yaneris se abalanzó sobre mi cuello, dándome un abrazo que pareció durar demasiado. Sus amigas comentaron que vaya suerte tener en casa un yuma así, tan bueno.
    
    Se probó varios zapatos y eligió finalmente unas sandalias con un poco de cuña de las que se ataban por la pierna tipo romana.
    
    Desde luego, Yaneris sabía lo que quería y tenía buen ojo para elegir. Sus amigas intentaron que se quedase otro vestido y otro calzado pero ella tenía claras las cosas y mucha personalidad, que a esa edad es complicado.
    
    Realmente no me costó mucho el regalo y les dije que las invitaba a tomar algo.
    
    Me llevaron a un bar en el malecón. Yo pedí cerveza cristal y ellas lo mismo, salvo Yaneris que quiso un mojito.
    
    Les pregunté si podían beber por su edad o estaba prohibido.
    
    Ellas rieron y me contaron que ya tomaban desde hace años, pero que tampoco se pasaban. Los viernes quedaban en el malecón con gente de universidad y pre y montaban la fiesta con bebida y bailes. Me invitaron a ir la próxima vez con ellas. Yo les contesté ...
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