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Bar - 2Da Temporada, Parte 4
Fecha: 22/01/2026, Categorías: Gays Autor: Max, Fuente: TodoRelatos
... los empleados empezaron a llegar. Normalmente, Gerónimo siempre estaba presente cuando ellos entraban, verificando que todos llegaran puntuales. Odiaba la impuntualidad y se los había dejado claro desde el primer día. Por eso, cuando vieron que era Alex quien los recibía, preparándose para organizar la jornada, se sorprendieron. Algunos lo tomaron en serio. Otros, no tanto. Dos en particular no pudieron evitar reírse y hacer bromas sobre él. Sus comentarios eran sutiles, envueltos en una falsa camaradería que no engañaba a nadie. Se burlaban de su ropa, de su forma de hablar, de sus gestos. No era nada nuevo. Alex ya estaba acostumbrado a ese trato, aunque eso no lo hacía más fácil. Cada vez que intentaba dar una orden, ellos sonreían burlonamente, fingiendo no escucharlo. No sabía cómo enfrentarlo. Nunca sabía cómo enfrentarlo. Al final, solo bajaba la cabeza y los dejaba hacer lo que quisieran. Y, aunque algunos de sus compañeros intentaban defenderlo, diciéndoles que tenían que respetarlo porque él también era su jefe, nada cambiaba. A veces, los demás sugerían hablar con Gerónimo o Leandro para contarles lo que estaba pasando, pero Alex siempre los detenía. No quería molestarlos con sus problemas. Ellos ya hacían demasiado por él. Quizás algún día encontraría el valor para enfrentar la situación… pero hoy no era ese día. Varias horas después, cuando todo estaba en orden, Alex decidió que ya era momento de averiguar qué estaba ...
... pasando. Se dirigió hacia la puerta que conectaba el bar con la casa de sus jefes y golpeó suavemente. Nada. Un recuerdo le vino a la mente: la vez que Gerónimo y Leandro le ofrecieron una llave de la casa, junto con la del bar. En aquel entonces, había rechazado la oferta, diciéndoles que era demasiada responsabilidad. Ahora se arrepentía. Si tuviera esa llave, podría entrar y ver qué estaba pasando. Golpeó otra vez. Silencio. Frunció el ceño y sacó su teléfono. Intentó llamar a ambos, pero sus celulares estaban apagados. Un escalofrío recorrió su espalda. Se acercó más a la puerta y pegó el oído. Nada. Ni siquiera la niña parecía estar en la casa. ¿Y si… se habían peleado? ¿Y si habían decidido separarse y se habían ido cada uno por su lado? El solo pensamiento le hizo un nudo en el estómago. Giro sobre sí mismo y empezó a caminar de un lado a otro, sintiendo el nerviosismo escalar por su cuerpo. Y entonces, escuchó un ruido. El sonido de la puerta abriéndose lentamente. Se detuvo en seco y giró hacia la entrada. Su corazón dio un vuelco al ver quién estaba de pie allí. No podía creerlo. Era él. —¿Qué…? —Alex apenas pudo pronunciar palabra. El hombre frente a él lo miró con una mezcla de cansancio y algo más… algo que no pudo descifrar de inmediato. Y en ese momento, supo que algo había pasado. Algo grande. Y que estaba a punto de descubrirlo. Alex se quedó inmóvil en el umbral de la puerta, su ...