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De viaje
Fecha: 24/01/2026, Categorías: Sexualidad, Autor: Ale_Relatos, Fuente: CuentoRelatos
Octavio era una linda persona, muy atento y sin duda alguna un caballero en toda la extensión de la palabra, pero al momento del sexo se volvió todo lo contrario, un hombre muy seguro de su género, todo un macho, quien llevaba todo el flujo de la situación, y por supuesto muy vigoroso. Antes de conocer a mi marido, yo solía ir a eventos musicales, estos eventos se realizaban en diferentes partes de la república. Una vez que recuerdo, sin duda alguna. Esta fue en ciudad de México, realmente yo estaba muy contenta de asistir, ya que como mencioné me encantaban esos eventos. Tomé un vuelo de mi ciudad natal que es chihuahua, este vuelo era directo, fue sin escalas a Cdmx. Recuerdo que duró alrededor de una hora y cuarto, aproximadamente. Al evento iba con mi mejor amiga Rocío y su novio Ricardo, los cuales por estar noviando a mi ni me hacían caso. Bueno, por lo tanto, yo empecé a divagar por el parque. Ahí caminé varios minutos y me formé en la fila para comprar cerveza. Ahí conocí a un tipo que dijo llamarse Octavio. Octavio me platicó que frustrante era esperar 10 minutos para tomar una cerveza, a lo que contesté cortantemente, "¿Si, verdad?". Pasaron algunos minutos y él seguía expresándose de ese problema, y yo sin darle atención solo fijaba mi mirada en aquella taquilla de cerveza, esperando mi turno. Cuando llegamos para comprar él me dijo atentamente: – Yo te invito esa chela. Con un acento extranjero, que no reconocí de mi país, acepté la invitación. ...
... Simplemente quedé intranquila al aceptar su invitación, por lo cual lo seguí para ver en que parte del evento él se encontraba. Después de vagar por ese inmenso parque, terminé mi cerveza y decidí ir por otra a la taquilla de venta, no sin antes pasar por ese lugar donde lo vi por última vez. Desafortunadamente no lo ví ahí, así que solo pasé sin enfrascarme en esa idea de buscarle. Llegué a la fila y me formé, de pronto tras de mi escuché una voz diciendo: – Vaya… terminamos igual. Se rio de una manera sutil y tranquila, mientras dentro de mí decía: – Ay no!… otro que se quiere hacer el gracioso. Volteé mi mirada hacía él y en ese momento lo reconocí, era Octavio! Hey! que tal, vaya que andas con todo, le mencioné mientras mi sonrisa hacía énfasis en mi gran alegría de verle nuevamente. Comenzamos a platicar y durante la charla el mencionó que era de Buenos Aires, en Argentina. Yo sin más que decir solo le mencioné que era un lugar maravilloso, que algún día me gustaría conocer. Él sin más preámbulo, me hizo una cortés invitación a ir, y pasar un bello momento allá en Buenos Aires. Como siempre la antipática de mi, dije que estaba bien, pero solo para pasar el momento. Platicamos por varios momentos en esa noche, mientras ambos disfrutamos del concierto. Llegando la hora de concluir el evento, yo con varias cervezas encima busqué a Rocío, pero desafortunadamente no la encontré. Mi teléfono estaba sin red, tal vez, por el evento masivo estaba aglomerada la ...