-
De viaje
Fecha: 24/01/2026, Categorías: Sexualidad, Autor: Ale_Relatos, Fuente: CuentoRelatos
... mordisquear y besar mis nalgas. Poco a poco bajo mi tanga, yo cooperando me acomodé para que la sacara, al igual que el bra. Completamente desnuda, quedé, volviendo a tocarme volvió a recorrer mi cuerpo hasta llegar al cuello, donde con unas dulces palabras me dijo que era muy linda… ese momento quedó en mí, vaya que fue el momento más lindo que nunca había vivido, y sin explicar lo que sentía en ese instante. Comenzó a tocarme rápidamente mis nalgas. Mi mente asimiló que si en ese momento sería la más puta, lo tendría que ser. Me puse en cuatro, a la luz de la obscuridad, dejando entrever mi vagina y mi ano, quería que el disfrutara esa noche con una pequeña luz que entraba por la ventana. Tocó mis nalgas lentamente y yo por una reacción comencé a moverlas de una forma constante. Él tocó mi vagina con solo un dedo, yo como loca solo me estremecía, sin saber que sólo era el principio de una gran cogida, que no olvidaría. Él seguía metiendo sus otros dedos, cuando dentro de mí, sentía una venida rápida, pero él, apunto en que yo iba a terminar, sacó sus dedos, así que me quedé a medias, a punto de terminar, pero agradezco, porque si hubiera terminado ahí, me hubiera perdido el festín de su gran verga. Él se colocó su cuerpo detrás del mío, de un instante a otro sentí como entraba ese miembro, como me abría rápidamente, lo sentí llegar hasta mis entrañas, ese momento, se me hizo eterno, donde no sentía el final de ese monstruo. De pronto sentí como sus testículos topaban en mí, ahí supe que ya me había entrado toda completa. Por inercia, yo solté un gemido algo fuerte, por ese placer de sentir ese miembro dentro de mí. Empezó a moverse, sacándola y metiéndola varias veces, por estar mojada, yo sentía como se deslizaba sin problemas. En cada metida, yo gemía. Esos gemidos eran tan reales que fueron parte esencial de ese ritmo nocturno en aquella noche de placer…