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De viaje
Fecha: 24/01/2026, Categorías: Sexualidad, Autor: Ale_Relatos, Fuente: CuentoRelatos
... red, pero Octavio aún me acompañaba. Recibió una llamada, y cortantemente el respondió un, " Yo te alcanzo en el hotel, estoy con una amiga". Seguimos buscando a Rocío pero me fue imposible encontrarle, por lo cual decidí tomar un Uber e irme al hotel. Sentados sobre la banqueta esperando la disponibilidad de algún Uber, Octavio me abrazó y me dijo: – Vamos a algún lugar tranquilo, ¿qué te parece? Al calor de las copas, sinceramente acepté, lo que quería era descansar. De ahí, solo sé que pedimos un taxi a un hotel muy cercano, en donde llegamos a las 3 am y aún, por suerte estaban habitaciones disponibles. Llegando al hotel, directamente pasé al baño, posterior a ello tomé una ducha, como casualmente lo hacía para dormir muy tranquila. Durante el baño, me dí cuenta que ni conciencia tenía al momento de aceptar su petición de ir a ese hotel. Saliendo del baño, solo en bra y tanga, obviamente cubierta con la toalla, me dirigí a la cama, donde él estaba recostado viendo la tele, para ser sincera él siempre se portó como un caballero, así que le tuve mucha confianza. Cuando me vio él se levantó de esa cama y se dirigió al suelo, donde él ya tenía preparado unas cobijas para dormir, y dejarme la cama para mi sola. Créeme, ese fue un detalle increíble, un detalle muy lindo, un detalle solo para cogerme. Yo con un buen de cervezas encima lo que quería era descansar, así que me recosté y apagué la luz. Aunque la tele seguía encendida, yo cerré mis ojos, tratando de ...
... descansar, pero todo me daba vueltas. De un momento a otro Octavio apagó la tele, un silencio invadió la habitación, solo escuché su respiración. En esa perspectiva nocturna me bajé de la cama y me acosté a su lado. Con un pretexto tonto de que no estaba acostumbrada a dormir sola, él dijo: "Esta bien, eres bienvenida". A partir de ese momento esa noche se volvió una noche fantástica! Donde nadie me había cogido como lo hizo Octavio. Una cogida sin igual, que nunca olvidaré en mi vida y esto apenas empezaba. Octavio era una linda persona, muy atento y sin duda alguna un caballero en toda la extensión de la palabra, pero al momento del sexo se volvío todo lo contrario, un hombre muy seguro de su género, todo un macho, quien llevaba todo el flujo de la situación, y por supuesto muy vigoroso, con un gran miembro entre sus piernas. Comenzó a rodear mi cuello con su brazo, haciéndome sentir segura, me abrazó lentamente, pasaron los minutos entre arrumacos y besos, yo sentía algo en mi vagina que palpitaba, y una humedad que había trasminado hasta mi tanga. Tan caliente me estaba sintiendo, que mi cuerpo ardía en calor. Él tomó la iniciativa de todo, de una manera linda me besaba mientras sus actos eran de un macho. Recuerdo que el dejó de besarme, tomó mis hombros y me movió boca abajo, desabrochó mi bra, besó mi espalda, muy suavemente. Recorría toda mi espalda con su lengua hasta llegar a mi cuello. Mientras recorría, pasó de mi cuello, hasta mis piernas, no sin antes ...