1. Sofía y la caseta de la piscina (5 de…)


    Fecha: 25/01/2026, Categorías: Incesto Autor: Uncupagua, Fuente: TodoRelatos

    Sofía bajaba de nuevo las escaleras para reunirse con la familia. La verdad es que desde el desayuno no había vuelto a tener conversación con la familia, es decir, una conversación que no hubiera acabado en algo sexual, así que con uno de sus vestidos de piscina que apenas tapaban el bikini, se dirigió a la cocina.
    
    Ese fin de semana era uno más de los que pasaba en la casa de los suegros, como otras tantas veces había hecho ya pero ese era un fin de semana diferente a todos los anteriormente vividos. Ella lo sabía. Y jamás ninguno volvería a ser igual a como habían sido los anteriores.
    
    No después de hacerle esa mamada a uno de sus cuñados. No después de haber casi forzado a su suegro a masturbarla en la tumbona del jardín.Y por supuesto no después de haberse follado a uno de sus sobrinos.
    
    Aunque por supuesto no se arrepentía de nada.
    
    Las fantasías morbosas, producto de calientes momentos compartidos con su marido, mientras su marido se la follaba o ella movía su cuerpo frotando su coño contra la cara y boca del marido, estaban cobrando vida resultando ser aún más morbosas en la práctica de lo que ya eran cuando las pensaba.
    
    Aún iba saboreando el semen que su sobrino había derramado en su boca y gozando de la reciente sensación de disfrutar de dos orgasmos en tan corto espacio de tiempo, uno a manos de su suegro primero y luego el de su sobrino cuando enfrentó a su familia y se sentó con ellos.
    
    Ya faltaba poco para el almuerzo, y tenía bastante apetito. ...
    ... También seguía teniendo apetito sexual; no parecía satisfecho aún.
    
    Rodeada de la familia, y supuso que por el sabor a semen que aún sentía en su boca, vinieron a su mente recuerdos del pasado, cuando ella tenía 15 años y aquel noviete fue el primero que acomodó su polla en su inexperta boca. Recordó lo inexperta que era en sus primeras incursiones en esta deliciosa práctica que ahora dominaba y pensó en cuántas pollas habían seguido, después, el camino hacia su boca, y en la cantidad de semen que había acabado bajando por su esófago en dirección a su estómago. Ahora sabía que era buena en eso y lo disfrutaba.
    
    Se sentía especialmente sucia, deliciosamente sucia por haber traspasado la línea de la fantasía con su familia a convertirla en realidad.
    
    En la cocina ya estaban poniendo el aperitivo, y Sofia aprovechó ese momento para ir a recoger un bikini que tenía secando en la zona del vestuario desde la tarde anterior.
    
    Salió de la casa descalza, dejando en el porche las chanclas para no manchar las suelas con la humedad del césped porque algunas veces el suegro regaba el césped un poco a esa hora y así refrescaba el jardín para la siesta, por si alguno la hacía en el porche y se dirigía a la zona de vestuario, que al final resultaba ser una zona muy útil y muy utilizada para ducharse, de manera que no se usaban tanto los baños de la casa, y por eso quedaba muchas veces tendida ropa de baño.
    
    Descalza, como iba, no hacía ningún ruido avanzando hacia la caseta. Al llegar a ...
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