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La Desir (2) Serie acción, reacción
Fecha: 26/01/2026, Categorías: Incesto Autor: Nexusman, Fuente: TodoRelatos
... mala suerte. Así es la vida, no quiero oír nada más, vosotros sois agraciadas, tenéis un piso, maridos y dos niños sin necesidad de partiros el lomo. -Cómo si la rubiales esa hubiera dado un palo al agua -dijo la mayor y se levantó de la mesa. -Voy al despacho, María, llegaré algo tarde. Desir al llegar al despacho sentía correr la sangre obediente por sus venas. Sentía el corazón amansado, golpear suavemente el ritmo de su vida. Se había comprado un vestido de verano oscuro en las rebajas para la ocasión, con apenas escote y la falda encima de las rodillas. Llevaba la melena rubia recogida en una coleta. Pensó que era el mismo, debía tener 55 años, gruesas gafas negras de pasta, calvo con la cara porcina con una gran papada. Grandote y barrigon, de su pecho a traves de la camisa -llevaba dos botones desabrochados- salían pelos canosos. En el despacho no había nadie, recordaba haber ido con su padre y ver una secretaria y dos personas más. Sus oidos le zumbaban con un rumor eléctrico. Le estampó dos besos y la abrazó como un baboso. Pasaron a un gran despacho con un butacas y sofás. La hizo sentar en la silla delante de su escritorio, él por su parte se estiró en su sillón negro. Desi sintió su mirada hacía ella, constante, inquisitiva y llena de interés. Como si la observara con fascinación pero con total desprendimiento. Quizás sintiera ternura y lástima. La veía como detrás de un vidrio, desde la perspectiva del que sabe que tiene delante a una persona ...
... que todo está en juego, pero -por muy tío suyo que sea- él no. - Con el paso de los días he comprendido que tu padre además de ser mi hermano, también era mi mejor amigo. 10 años nos separaban, yo lo guardaba, iba a buscarlo de la escuela. Se que para ti, Desire, ha sido un duro golpe la muerte repentina, pero tienes que sobreponerte, quizás sea una lección que te ha dado la vida. No fue justo que tu padre se fuera tan pronto. Desi pasaba una época que no controlaba la parte de la mente que tomaba decisiones lógicas. Entonces al parar el sermón familiar sensiblero y cutre de su tío Amador. -Tío, ¿has conseguido lo mio? Amador la miró perplejo y sonriente. Clavó los ojos en ella, reconocía que era una deslumbrante chica. -Quién algo quiere algo le cuesta, Desire. Me ha costado lo suyo, tienes que ser más agradecida, el piso, 18.000 euros… -¿Y el 4x4? -También, Desire, también… veo que tienes fuerza y decisión en tu persoanlidad. Eso es bueno, el empuje de la juventud. -Conque quieres algo a cambio, supongo, por muy tío que seas se te ve el plumero. Amador le puso los ojos encima sin dejar de acariciar una cruz de oro que llevaba colgando de su cuello, después miró hacía sus pechos y se tocó el anillo de bodas de la mano. Acción, reacción. Acción, reacción. Acción, reacción.Acción, reacción. Acción, reacción. Se hizo un silencio interrogante. Amador tenía la mirada incendiaría y Desir una mirada de víbora rabiosa. Amador miró hacía la butaca. ...