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Mi hermana Jenny
Fecha: 02/02/2026, Categorías: Incesto Autor: incestum, Fuente: CuentoRelatos
He leído muchos relatos con el tema del incesto, pero muy pocos me han parecido historias reales, muchos tienen un toque de erotismo sutil y fino, sobre todo los que son escritos por damas. Soy el de en medio de 5 hermanos, de los cuales solo 2 somos varones, todos estamos ya casados, la mayor de mis hermanas frisa los 53 años y todos tenemos hijos, por herencia familiar, las mujeres siempre han tenido muy buenos cuerpos y a sus edades y con hijos se han conservado muy bien. Cada año, durante la semana santa tenemos la reunión de familia, en lugares diferentes cada vez y no juntamos casi 45 personas, entre cuñados, sobrinos y uno que otro invitado, además de nuestros padres, este año del 2003, toco a las playas de Huatulco en Oaxaca, México. Una de esas noches, muy calurosa, mi esposa quedo dormida junto con nuestro hijo y yo salí a la alberca donde escuchaba algunas risas y gritos, me asome a ver como se divertían y eran tres de mis hermanas, el encargado se me acerco y dijo sin saber del parentesco, “están re guenas esas chilangas”; si era verdad, se veían muy hermosas con sus trajes de baño jugando en la alberca apenas iluminada por las luces del fondo. Una de ellas me alcanzo a ver y me grito ven al agua, esta fresca, yo me acerqué, pero no muy convencido de zambullirme, me empezaron a lanzar agua y ya mojado no me quedo otra, entre con ellas y se me acercaron, para comentar de las cuñadas y y los cuñados, mas los chismes del trabajo, nada de importancia ...
... como siempre sucede en pláticas de chicas. Una de ellas, Silvia, se me recargo y sentí su piel en la mía y mi mente voló a los relatos que conozco de hermanos que tienen sexo entre ellos, otra de ellas accidentalmente me toco la pierna con sus pies y no los quito, siguió frotándose, la charla siguió y una propuso irnos al mar. Ya entre las olas jugamos a empujarnos y detenernos del empuje del agua, al tocarlas me excite, era algo nuevo para mí y afortunadamente el agua arriba de la cintura y la oscuridad de la noche, ocultaban mi erección. No esperé más a la siguiente revolcada, aproveché para meter mano, como si fuera accidente, Jenny tiene sus pechos turgentes nada del otro mundo, y no dijo nada, dejó que yo hiciera, creí que se alejaría de mí, pero no fue así otra ola “por accidente” la lanzó contra mí y le di otra manoseada esta vez mas descarada, no dijo nada, así estuvimos otro par de veces más y en una de esas que me atrapa del bañador y que lo baja, sin pudor me tocó el pene y descubrió mi secreto. Mis otras dos hermanas Silvia y Mago se fueron y nos dejaron, vi la hora era casi la medianoche, no sentamos en la arena y platicamos esta vez de cosas más serias, nuestras vidas de pareja, planes de trabajo a futuro, y de nuestros padres ya ancianos. Estábamos muy cerca uno del otro, y nos recargamos hombro con hombro, yo gire para verla, es una mujer guapa, de ojos grandes, nariz delgada y respingada, de poros grandes y boca de labios delgados, barbilla ...