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Al fin lo conseguí con mi cuñada (3 de 3)
Fecha: 03/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Raul Joaquin, Fuente: CuentoRelatos
... chorro de moco en su interior retirándolo de ahí para soltar el segundo chorro en la boca de Verónica. Lo introduje de nuevo en esa zorra llena de semen, para soltar los siguientes chorros de moco, sí esto acompañado de unos gritos de placer, gritos que deben haberse escuchado en la China, pues no me contuve en lo más mínimo, dando rienda suelta a mi descarga, dado a que lo que sentí en ese momento al ver a las dos hermanas acabando con su sesenta y nueve y mi pico entrando en ese hoyo, fue superior a mis fuerzas de retención. Juro que caí agotadísimo a un costado de ellas, en cambio ellas siguieron en lo que estaban, como al parecer yo las estorbaba en su placer, sí Verónica chupaba el semen que yo había depositado en el choro de Laura, lo que a mi parecer le producía un tremendo goce. Me quedé inmóvil deleitándome con el espectáculo, hasta que Laura fue la primera en acabar, una acabada de esas brutales, mientras Verónica le metía tres dedos en el culo, cuando Verónica sintió como acababa la otra, inició un orgasmo tremendo lleno de lujuria y de placer, yo solo miraba no quise por ningún motivo interponerme en el desarrollo del acto que estaban viviendo, habría sido un crimen. Después de un largo rato en que solo se sentían sus suspiros y la respiración agitada de ambas, Verónica se giró un poco para mirarme, le guiñé un ojo y le murmuré, estuviste fantástica mi amor, tienes una cara de haber satisfecho algo que profundamente tenías guardado, te amo mi ...
... vida. Ella me respondió, yo también te amo, mi amor, anda al living déjanos solas por un momento. Accedí de inmediato, por algo me lo pedía mi esposa, salí del dormitorio claro que obviamente dejé la puerta sin cerrar completamente, llegué al living, metí bulla con los vasos, me serví un trago, lo necesitaba luego de tremendo ajetreo y sigilosamente me desplacé al dormitorio, para mirar por el resquicio que había dejado en la puerta, ¿qué es lo que vi? Ambas hermanas abrazadas y conversando en voz baja, después supe ya que me lo contó Verónica con pelos y señales, pero en ese momento solo veía un tremendo abrazo y de súbito Laura tomó el rostro de Verónica y le plasmó un beso en la boca, beso que fue correspondido por mi mujer, ambas se metían las manos por el pelo y se apretaban la cabeza. Este acto evidenció que aparte del cariño de hermanas, había una tremenda alegría y calentura por lo efectuado, por ese tremendo descubrimiento y entrega, continuaron así por algún espacio de tiempo en el que no me perdí ningún movimiento, solo que no escuchaba lo que conversaban. Verónica soltó el rostro de Laura y me llamo, Raúl, ven te necesitamos, yo me demoré un poco, volviendo al living metiendo ruido con los vasos, entré a la habitación encontrándolas aún abrazadas masturbándose mutuamente, me coloqué entre ellas dos pero a la altura de las piernas para no perder ningún detalle de cómo se tocaban los choros cada una, metí mi cabeza en la entrepierna de Verónica, cuando las dos me ...