1. Sexo en la oficina


    Fecha: 04/02/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: klarisa, Fuente: CuentoRelatos

    ... ella.
    
    Le acaricié la polla un poquito para ponerla todavía más dura y luego la introduje en mi boca, el al sentirme dijo:
    
    –Hace mucho que no me hacen una mamada.
    
    –Pues es injusto que una polla tan rica como esta no disfrute de esos placeres, dije yo.
    
    Volví a meter su polla en mi boca y se la seguí chupando.
    
    –Para un momento, dijo él.
    
    Lo hice se levantó de la mesa y en esta postura terminó de quitarse los pantalones y el short, y se volvió a sentar, yo me dispuse a agacharme para continuar con mi tarea, pero él dijo:
    
    –No Clara, no es justo que yo esté aquí con la polla al aire y tu completamente vestida, quítate la blusa por lo menos.
    
    –Pero seguro que Marian tiene mejores tetas que yo, protesté.
    
    –Eso quiero comprobarlo personalmente dijo él.
    
    Con miedo de que al lado de su veinteañera y sexy esposa yo pudiera parecer poca cosa, me quité la blusa de mi uniforme, debajo llevaba un sujetador negro, la verdad es que desde que follaba con chicos jóvenes me había acostumbrado a usar ropa interior sexy, una nunca sabe dónde y cuándo se la va a tener que quitar, Chema me hizo una señal para que me quitara el sujetador y por supuesto le complací, mis tetas quedaron al aire, el al verme dijo:
    
    –Tienes unas tetas impresionantes, ya quisiera yo que mi mujer las tuviera como tú.
    
    Y acercándose a mi comenzó a acariciármelas, y después se puso a chupármelas, eso me encantó y estuvimos así un rato, pero yo quería seguir chupándole la polla, así que le pedí ...
    ... que se volviera a sentar en la silla, y cuando lo hizo, me volvía arrodillar ante él y volviendo a meter su polla dentro de mi boca reanudé la mamada.
    
    El gemía intensamente, yo llegué a tener miedo de que alguien nos oyera, pero afortunadamente no debía de haber nadie más en esa zona del edificio, yo se la chupaba con ganas él era un joven que estaba bastante bueno, era inteligente, y simpático, alguien que una esperara que para follar lo hiciera con chicas de su misma edad y condición y sin embargo allí estaba recibiendo la mamada de una cincuentona gorda.
    
    –Joder hacía mucho que no me hacían una mamada así, dijo.
    
    –Pues tu polla se merece que la mamen todos los días, le respondí, dejado un momento mi tarea.
    
    Pero inmediatamente retorné a comerme ese chorizo tan sabroso, era una delicia chupársela, de repente noté como se corría, un río de leche llenó mi boca, creí que me iba a atragantar, pero me la tragué con ansia, no estaba dispuesta a dejar que se desperdiciara ni una gota. Y después me dediqué a limpiarle la polla hasta dejársela bien limpia, él se levantó de su silla y se dirigió a un sofá que había en su despacho y me hizo una señal para que me sentará en sus rodillas, me besó en la boca dulcemente y después se lanzó sobre mis tetas y me las chupó como un niño hambriento a su madre, y dijo:
    
    –Tienes unas tetas espectaculares, mucho más grandes que las de Mariam.
    
    En ese momento pensé las tetas de Mariam no es que fueran pequeñas, pero tampoco es que fueran ...
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