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Unos vecinos influencers 6. EL REGALO QUE NADIE
Fecha: 07/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: LuzOscura90, Fuente: TodoRelatos
... empujón. Sutil, pero suficiente para hacerme tambalear hacia él. Su boca rozó mi oreja, caliente y húmeda, mientras sus palabras me penetraban como un cuchillo al rojo vivo: —¿Sabes por qué Clara siempre gana al baloncesto? Porque con ese par, hasta el aro se inclina para verlas botar. El mundo se detuvo. Mis dedos se cerraron en un puño, las uñas clavándose en la palma. Quería estrangularlo. Quería ver cómo esa sonrisa se borraba bajo mis nudillos. Pero entonces... El calor. Un latido feroz en mi entrepierna, traicionero e imparable. Porque sus palabras habían pintado la imagen en mi mente: las manos de Teddy, grandes y curtidas, sobre los pechos de Clara. Y lo peor... Lo peor era que mi cuerpo respondía. Clara, ajena al infierno en mi cabeza, reía con Lucy, su escote subiendo y bajando con cada carcajada. ¿Sabría? ¿Estaría en esto? Teddy se separó, su sonrisa ahora un guiño cómplice. Lucy se me acercó con ese balanceo de caderas que parecía un desafío personal al concepto de gravedad. Sus labios, pintados de un rojo obsceno, se posaron primero en mi mejilla derecha, luego en la izquierda, dejando una huella de carmín que sabía no podría limpiar sin que alguien lo notara. —"¿Te gustó mi regalo, Armando?"—preguntó en voz alta, dulce como el veneno—acariciaban el lazo del paquete que oficialmente me había entregado horas antes: un caro juego de copas de whisky. El doble sentido colgó en el aire como un relámpago. —Sí, ...
... Lucy—respondí, la voz más ronca de lo que habría querido—. Fue... inesperado. Clara, a mi lado, sonrió con genuina inocencia: —¡Qué bonito detalle, Lucy! A Armando le encanta el whisky. Si solo supiera. Teddy, sin embargo, no era tan fácil de engañar. Sus ojos—fríos y calculadores como los de un tiburón—se clavaron en mí. Lucy rió, demasiado tarde para ser natural, y añadió para el público: —Bueno, ¡espero que las uses con alguien especial! Teddy se ajustó el cuello de la camisa, esa sonrisa de lobo resplandeciendo bajo la luz .Clara estaba a mi lado, su brazo rozando el mío, ajena al juego que se cocinaba en el aire. —Hemos estado hablando los tres—dijo Teddy, haciendo un gesto hacia Lucy y Clara como si ya fueran cómplices—. Y dado que en esta casa solo se sirven aperitivos... Lucy soltó una risita, mordisqueando el borde de su vaso. —Han abierto un sushi nuevo en el barrio—continuó Teddy, clavándome esos ojos que sabían demasiado—. Y pensamos: ¿qué mejor que probar algo... fresco los cuatro juntos? La palabra fresco resonó en mis oídos como un código. Clara, ingenua, asintió entusiasmada:—¡Sí! Dicen que el sashimi es increíble. Teddy no apartaba la mirada de mí. —Oh, sí. El sashimi... tan delicado al principio, pero luego... —hizo un gesto con los dedos, como desgarrando algo invisible— ...se disfruta mejor cuando se deshace en la boca. Mis pensamientos ardían ¿Cuánto llevaban planeando esto? ¿Era una cena... o una trampa con forma de mesa para ...