1. Yoli, una hermosa y descarada puta


    Fecha: 07/02/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos

    ... sabía que esta chica estaba más que cachonda, que se había tomado algunos tragos y eso mitigaría ese olor a orín, aunque a muchas chicas les gusta ese olor rezagado.
    
    Comencé a literalmente a cogerme su boca y ella me atrapaba mis nalgas con sus manos. No le dejaba mucho a hablar, pues mi verga entraba y salía lo más que podía que quizá era solo la mitad, pero tan pronto le di un respiro ella me decía: ¡Que pito más hermoso tienes!
    
    De la manera que Yoli hablaba descubría que era mexicana. Ella me mamaba el falo y ella misma comenzó a masturbarse haciendo su tanga a un lado. Un panochón con un clítoris grande y bien depilado. Miraba lo rojizo y brillante de sus labios y su vulva comenzó a chapotear con esa fricción de sus dedos. Con los minutos decidí asistirla con la chaqueteada y comencé a rozarle con mis dedos ese clítoris y hurgar mis dedos en su cueva donde se podía sentir ese calor y la vibración de las paredes vaginales y podía sentir su apretón. Ella en una pausa en su mamada me decía: -Méteme los dedos papito… si así cariño… que delicioso.
    
    Ella por su juventud y creo que las mujeres son mas flexibles que nosotros los hombres, cuando le dije que se pusiera en cuatro entre medio de los dos asientos de la segunda fila me elevó sus nalgas para acomodarme en ese espacio, pues por mi altura eso se dificulta mucho. La tanga estaba super mojada y solo la hice de un lado para clavarle mi pito como ella le llamaba. Esta chica a pesar de su panochón el cual se miraba de ...
    ... un exterior muy amplio, en realidad en su entrada y hueco vaginal era bastante reducida que se podía sentir esos apretones de las compresiones de su vulva.
    
    Yoli comenzó a moverse golpeando mi verga en retroceso y yo la impactaba haciendo sonar sus nalgas. Aquel vehículo se movía al compás de ese ritmo que ya parecía terremoto y esta mujer seguía con ese chaqueteo a su panocha mientras recibía los impactos profundos de mi verga y me comenzó a decir: -Así papito, si así así…que rico está tu pito mi amor… dame, dame dame.
    
    Yoli jadeaba, gemía y le salía una voz chillona alabando mi verga. Seis minutos quizá habían pasado dándole en cuatro cuando sentí ese apretón de su vagina y como esos espasmos interiores masajeaban mi verga muy delicioso y me la comenzó a pedir con estocadas más fuertes: -Dame mi amor, rómpeme la panocha, dale, dale, dale… no pares que me vengo, dale, dale, dale… uff me vengo, me vengo, me vengo. Sus caderas temblaban sin control y esta mujer gritaba y quizá por eso no me corrí junto a ella, me tenía en tensión pensando que alguien alrededor nos podría escuchar, pues ver era casi imposible, esta camioneta tiene los vidrios traseros polarizados.
    
    Tuvo un orgasmo muy intenso y luego yo me acomodé y me senté arrecostado en el asiento. Recliné el asiento del conductor hacia adelante para crearle más espacio y le pedí que se sentara en mi verga. Ella lo hizo con una flexibilidad felina y desamarré ese corse y liberé esas enormes tetas y estaba en lo cierto, ...
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