1. Viaje en autocaravana


    Fecha: 13/02/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: JESUS, Fuente: TodoRelatos

    ... se trataba de hacerme daño, sino de darme placer compartido. Nos dijo como ponernos para lubricarnos el ojete y me metió el consolador en el culo y lo movió hasta que me sentí cómodo. Luego hizo lo propio en el suyo. Era una nueva experiencia con sentimientos encontrados. Quería volver a sentir la presión en la próstata y a su vez me daba reparo, por aquello del pudor de macho.
    
    Me coloqué a cuatro patas y dos lengüetazos de Esperanza me la pusieron dura. Me untó el culo con más lubricante y me fue metiendo poco a poco una de las puntas. Una vez comprobó que no se me salía, se colocó en sentido inverso a mí con las piernas entrelazadas con las mías y se metió el otro extremo en el ano. Reptamos ambos, uno hacia el otro, hasta que nos introducimos el látex todo lo posible. Mara se sentó encima de mí dándome la espalda y se introdujo mi polla en el recto.
    
    Mara empezó a moverse presionándome el cipote y ese movimiento hacía que el consolador se deslizase por los rectos de Esperanza y mío. Llegó un momento que Mara lo cogió y ...
    ... lo fue deslizando dentro de uno y de otro mientras ella saltaba sobre mi polla. A mí me escocía un poco el culo con tanta fricción, lo que no fue óbice para que lo disfrutara. La primera en correrse fue Mara que se sacó mi polla del culo, me quitó el condón y empezó a comérmela. Fui el segundo en correrme y lo hice en su boca una vez más. Me saqué el consolador del culo y empecé a penetrar a Esperanza como si fuera un trozo de carne en vez de una persona. Mara se ocupó del comerla el clítoris, esta vez sí lo hizo, y finalmente se corrió dos veces seguidas.
    
    El viaje tocaba a su fin. Al día siguiente iniciábamos la vuelta hacia Madrid y aún nos quedaban dos paradas antes de finalizar el viaje. Aprovechamos a tope las sesiones de sexo de las dos últimas noches. Al llegar a Madrid dejamos el vehículo alquilado y recogimos mi coche que había permanecido donde alquilamos la autocaravana. Dejamos a Mara en su casa y Esperanza se quedó a dormir en la mía. Algo que cada vez se repitió con más frecuencia hasta que decidimos vivir juntos. 
«12...78910»