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Viaje en autocaravana
Fecha: 13/02/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: JESUS, Fuente: TodoRelatos
... nuestras copas en la mano nos fuimos a la parcela. Mientras yo sacaba la maquinilla de recortarme la barba y la cuchilla de afeitar, Esperanza se fue con un cubo a coger agua caliente a los servicios y Mara sacó la crema hidratante para suavizar la piel una vez nos pasáramos la cuchilla. Como era de esperar Esperanza inició el ritual. Quería ser la primera a la que le comiéramos el coño una vez pelado. Pusimos una toalla grande en la cama y se tumbó abriéndose de piernas. Lo primero que hice fue pasarle la maquinilla de cortar el pelo en la posición de cero, para que fuera más fácil rasurarla y después la mojé un poco con una esponja mojada. Mara le aplicó la espuma en el pubis. Me ofreció la cuchilla para que hiciera los honores y la cogí con ambas manos elevándolas al cielo para bendecir la afeitada de coños. Lo primero fue hacerle la parte superior, sin problema. Para hacer la parte de los labios me ayudó Mara separándolos con la mano mientras yo la afeitaba. En más de una ocasión le metió los dedos en el coño, a modo de broma. Le dije que se diera la vuelta y se colocara en la posición del perrito para rasurarla por detrás. Le pusimos más crema, esta vez cubriéndola la mitad de las nalgas y la pasé la cuchilla delicadamente por el ojete, sin desaprovechar la ocasión de meterle dos dedos que agradeció, porque ya estaba caliente como el motor de una moto. Pasamos una toalla húmeda por la parte rasurada para retirar la espuma sobrante y Mara le aplicó crema ...
... suavizante especifica para pubis. La verdad es que tenía el mismo efecto que un lubricante y no desperdició la oportunidad de meterse un vibrador por el culo mientras pedía que alguno jugara con su clítoris. Tan solo se corrió una vez y paró. Quería reservar fuerzas para más tarde, cuando estuviéramos todos en igualdad de condiciones. La siguiente fue Mara y repetimos el ritual. La verdad es que una vez libre de vello, tenía un coñito precioso, sobre todo cuando le separé los labios mayores y quedaron expuestos los menores, rosaditos y chorreando, resultado de la manipulación a la que la habíamos sometido. Sin embargo, no quiso correrse aduciendo que era muy pronto. Ambas dijeron que era mi turno. No estaba en mis planes iniciales rasurarme la melena de león que coronaba mi cipote, pero tampoco puse pegas. Si a ellas les hacia ilusión y los comentaros que hacían sobre metérselo entero en la boca, incluso traspasando la glotis, no iba a ser yo quien las privara si a cambio me iban a hacer toda tipo de perrerías sexuales que se nos ocurriera. Me puse de pies porque era la mejor forma de acceder a mis partes. Primero me pasaron la maquinilla del pelo por encima del pene que es donde más vello se acumula y lo despejaron. Me embadurnaron de espuma para empezar a pasar la cuchilla por el tronco y aunque estaba medio empalmado con sus toqueteos, decidieron que era mejor ponérmelo bien duro. Mara se ocupó de chupármelo y Esperanza de morderme los pezones mientras me pasaba la mano ...