1. La Amante Inmortal I


    Fecha: 16/02/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Victoria, Fuente: TodoRelatos

    ... hablar sin interrumpirme. ¿Sí?
    
    Asentí mansamente mientras nos separábamos. Nergal besó mis ojos y se sentó en su sitial a la cabecera de la mesa.
    
    — No estás maldita ni mucho menos. Eres una elegida. Para mí por Inanna, para ti por el destino si quieres, aunque la diosa cambiará eso. Lo que asustó a tu pueblo como para repudiarte, y lo que te hicieron creer no es más que una condición bendita o afortunada, como tu dirás.
    
    — Pero…— Nergal me miró con reproche — Si ya sé dije que no te interrumpiría. Pero no puedo quedarme muda como una de tus estatuas, bonitas pero silentes — completé mi frase imitando a una estatua, lo que hizo que se riera. — Dices saber lo que soy y que no es una condenación. Pero he cargado con esto y ya no puedo más huir y esconderme.
    
    — Te ofrezco poner fin a esas tribulaciones. Pongo ante ti la puerta hacia una nueva vida, completa, plena y tan superior a lo que has vivido que apenas podrías imaginarlo.
    
    — Qué quieres hacer conmigo. ¿Exponerme como a un monstruo?
    
    — No. Bueno tal vez un poco, pero no como a un monstruo. Como a una adorable y deslumbrante sacerdotisa de Inanna
    
    — Estás loco…Yo…soy…
    
    — Basta de este juego insano. Te contaré quién eres y quién serás.
    
    Creo que mis ojos se abrieron hasta casi caerse de sus órbitas. Él lo sabía, siempre lo había sabido. Y no sólo no le importaba, sino que era de su agrado y virtud. Imposible creerlo.
    
    — Mejor cierras la boca o babearas toda la comida. Aquí estás más que a salvo, estás al ...
    ... cuidado de todos nosotros y de la diosa, aunque no te importe.
    
    «Naciste en la antigua ciudad de Eridu en los márgenes del Éufrates, junto al golfo pérsico, una noche bajo el eclipse, con la luna bañando de sombra el templo de la Diosa Madre. Tus padres esperaban un hijo guerrero. Pero naciste niña, aunque con cuerpo de varón; tu cuerpo era masculino al llegar, tu alma era una flor danzando entre los géneros y tenías, como ahora la mirada de luna. Esa misma luna que completó tu transformación, de piel, voz, forma y sensualidades femeninas.
    
    — Pero cómo…
    
    La sola mirada de Nergal me hizo callar.
    
    —Tu madre, una sacerdotisa del templo, reconoció en ti una bendición. La diosa te había hecho una hija sagrada. Te llamaronNinmah, "la gran señora", aunque eras aún niña. No alcanzó para calmar a los brutos de tu tribu. Tus padres hicieron lo posible para protegerte durante unos años, pero nada pudo calmar el terror que infundías. Te arrancaron de tus padres cuando cumpliste los trece y te abandonaron a las furias del desierto para que te eliminara definitivamente. Y todo por unas míseras cosechas.
    
    Me estaba derrumbando en lágrimas. Los recuerdos de mis padres, el dolor de la separación brutal, el terror de los rústicos vecinos que clamaban por mi muerte y finalmente el desamparo del desierto; todo giraba en mi mente abriendo viejas llagas. Sólo me distraía el misterio de cómo Nergal sabía todo eso.
    
    — Tu reúnes todos los géneros. Y eso es un regalo del cielo. No eres ni ...