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Sugar baby 2: El encuentro con sugar dady
Fecha: 19/02/2026, Categorías: Hetero Autor: Mara, Fuente: TodoRelatos
... pierdes?. -¿Perderme?, jajaja…pero sí la diseñé yo, soy arquitecto. Ésta es una de las que tengo por el mundo y en la que más cómodo me encuentro, aunque sí “esto” dura podrás ver alguna de las otras. La de Roma también es de mis preferidas pero es otro estilo muy distinto. Pero bueno tú eres licenciada en Bellas Artes, ¡qué te voy a contar de Roma que no sepas!. -¡Roma!...¡Dios qué belleza!. Estuve en un post grado unos meses y ni en todo ese tiempo pude ver todo lo que quería, es alucinante. -Pues iremos, no se hable más. Dijo centrándose más en la comida aunque a la que se comía con miradas fugaces era a Raquel, aquel escote y la belleza de su cara le tenían fascinado. Y más aún cuando, acalorada por la comida y el vino o quizás a cosa hecha, se quitó la chaqueta y desabrochó un botón más de su blusa dejando ver un buen escote. -¡Uf!...¿qué calor no?. -Será el Rivera del Duero suele tener ese efecto, le respondió complacido con la hermosa mujer que tenía frente a él. Tras una buena cena y una interesante conversación, Alfredo se levantó, le retiró educadamente la silla a ella y cogiéndola de la mano la llevó a uno de los sofás donde se sentaron uno al lado del otro. Era un sofá algo bajo por lo que al sentarse la falda de tubo de Raquel se subió todo lo que le permitieron sus espléndidos muslos apretados por la misma que resaltaba la rotundidad de las curvas de sus caderas. -Bueno pues de momento todo bien, después te enseñaré tu dormitorio me gusta ...
... dormir sólo. Dijo él acariciando el muslo y la rodilla de ella. Lo de “me gusta dormir solo” a Raquel le sonó a músíca celestial y le supuso un alivio tremendo. -Sí la verdad es que está síendo todo muy agradable, no lo imaginaba así la verdad. -¿Te puedes poner de pie delante de mí?. En principio a Raquel aquello le cogió de sorpresa pero sabía que tenía que ser complaciente con él en todos los sentidos. -Sí claro, dijo levantándose y colocándose frente a él que permaneció sentado. -¿Y ahora podrías quitarte la falda y la blusa?. -Claro, no es problema, dijo ella comenzando a desabrochar los botones de la blusa para seguidamente cogerla por las solapas, abrirla dejando ver su sujetador negro de encaje espléndidamente relleno por sus tetas y su vientre que llamó bastante la atención de él y quitársela echándola al sofá. -Vaya Raquel, tienes un vientre precioso…me encanta. -Gracias, respondió ella mientras colocaba sus manos a su espalda para desabrochar los corchetes de su falda, abrir la cremallera, bajar la falda por las caderas y piernas inclinándose hacia adelante (lo que provocó que casí le pusíese las tetas en la cara a él) y, tras caer al suelo, echarla hacia un lado con un pie. -¿Te gusta lo que ves?, le preguntó ella con una media sonrisa mientras separaba algo los pies para que él tuviese acceso a lo que deseara. -Me encanta, confesó él que seguía sentado por lo que sus ojos llegaban como a la altura del ombligo de ella. Lentamente ...