1. Gano más dejándome dar por el culo y mamando vergas, que limpiando oficinas.


    Fecha: 20/02/2026, Categorías: Gays Sexo con Maduras Transexuales Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    ... siempre me dolió algo, pero no tanto como para que yo le pidiera que se detuviera, y mucho menos que me lo sacara, por lo que yo comencé gustosamente a mover mis caderas a medida que el gordo gerente continuaba metiendo y sacando toda su sabrosa verga de mi propio culo. Como les mencioné, hasta ese momento nunca antes ni tan siquiera me había pensado que yo me dejara hacer eso por dinero, ya que en mi pueblo lo hacía de gratis. A medida que el gerente, continuaba sabrosamente dándome por el culo, penetrándome salvajemente una y otra vez, yo no paraba de mover mis nalgas, viciosamente restregándolas contra su cuerpo, buscando sentir más, y más dentro de mi todo su miembro, desfrutando al máximo de cómo me sujetaba con fuerza por mis caderas, apretándome contra su cuerpo, una y otra vez, al tiempo que me mordisqueaba la nuca y mis orejas. Por un buen y largo rato, el gerente me estuvo dando bien duro, mientras que yo con voz afeminada chillaba y gemía de placer, hasta que él finalmente se vio dentro de mi culo. Luego por un rato nos quedamos sin movernos, hasta que él tras sacar su verga de mi culo, me dio una ardiente nalgada, y me indicó que me fuera a lavar al baño, cuando me senté en el inodoro instintivamente expulsé todo el semen que me había dejado dentro, y tras darme otra ducha, comencé a secarme. Mientras que él después de lavar su verga con agua y jabón, me dijo. “Acuérdate que te dije que eran dos cosas, ya hiciste una, te falta el otro cariño”. Al escucharlo decir ...
    ... eso, de inmediato me acordé que desde un principio, él me había dicho que aparte de darle el culo, debía mamar su verga. Así que apenas vi como mantenía su miembro agarrado fuera del pantalón, no dude ni un segundo en arrodillarme ante él, y agarrado su verga con mis manos, la dirigí a mi boca. Al principio me dedique a lamer su colorado glande como si fuera una gran barquilla de helado, para luego poco a poco comenzar a ir introduciéndolo dentro de mi boca, para de esa manera dedicarme a succionarlo una y otra vez, a medida que fue volviendo a ponerse bien duro. La verdad es que yo esperaba que eventualmente acabara dentro de mi boca y garganta, pero no fue así. Ya que una vez que se le volvió a poner en completa forma, sacó su verga de mi boca, y llevándome rápidamente de nuevo al sofá, me tomó por los tobillos, levantó y separó mis piernas, y cuando me vine a dar cuenta, ya me estaba enterrando nuevamente toda su verga dentro de mis nalgas. Por lo que vi claramente como su miembro desaparecía dentro de mi culo, una y otra vez, después de todo eso, mientras me vestía, me dijo que, si yo quería, él me podía recomendar a varios clientes. Por lo que sin pensarlo dos veces le dije que sí, esa noche cuando regresé a la casa de mi tía, no le dije nada de lo que me había sucedido, ni todo el dinero que me había ganado, por darle el culo y mamarle su verga al gerente. Hoy en día continuó limpiando oficinas, pero es porque es la excusa perfecta para atender a mis numerosos clientes… 
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