1. Susurros Del Deseo


    Fecha: 06/03/2026, Categorías: Transexuales Autor: Liver96Oficial, Fuente: TodoRelatos

    ... terminar.
    
    "Te haría temblar de placer con cada embestida. Tus angustiados gemidos se perderían en la noche desértica, junto a los aullidos de los chacales que te hubieran devorado si no estuvieras a salvo en mis brazos," Nulmawa le susurró, lamiendo y tirando levemente de su lóbulo con sus dientes. Helipiros sintió su mano frotar por encima de su entrepierna, aumentando el poder de su seducción. "Mi polla entraría y saldría sin parar, cada vez más profundo, cada vez más rápido. Hasta que no pudieras aguantar más y te vinieras sobre tu propio vientre, entregado por completo a mi deseo."
    
    "Te haría sentarte en mi regazo," Nulmawa siguió, "tu pequeño pene flácido aún goteando tu semilla, mis manos en tu culo, las tuyas en mis muslos, tratando de frenar mis fuertes embestidas. Vería tus ojos azules en blanco, escucharía tus gemidos de placer y el sonido de mi pelvis contra tus nalgas. Después, te pondría bajo mi peso, nuestras manos entrelazadas, y te follaría profundamente, besando tus hombros, mordiendo tu cuello, escuchando tus suspiros y gruñidos. Seguiría así, sin parar, y cuando se acerque el amanecer... inundar tu interior con mi semen caliente y espeso, el vuestro, mancharía ...
    ... nuevamente tu vientre y las almohadas. Nos dormiríamos, exhaustos y satisfechos, y al despertar, volvería a probar nuevas posturas para darte placer.”
    
    El joven griego, que había permanecido inmóvil, escuchándola e imaginando cada detalle, las llamas reflejadas en sus ojos azules, se vio incapaz de contener la excitación que Nulmawa despertaba en su interior. Aquello se sentía equívoco, contrario a lo inculcado por su educación, a la moral de su tierra, y sin embargo; se encontró mirándola nuevamente, con ojos deseosos. Ella interpretó su silencio y su respiración jadeante por lo que era, y luego de ponerse en pie, cargó sin esfuerzo con el peso del muchacho. Helipiros, sorprendido por la fortaleza de la nómada, se aferró a ella, su pecho contra sus tetas bajo la tela, sus labios buscando los suyos, dejándose transportar al interior de la tienda...
    
    "Serás mi pequeña puta," murmuró la profunda y ronca voz apasionada de Nulmawa en su oído.
    
    Poco después, los gemidos de Helipiros resonaron en la tienda y la fría noche del desierto, junto a los lejanos aullidos de los chacales. La noche sería larga, haciendo realidad cada acción que la misteriosa nómada negra le había susurrado... 
«12...5678»